¿Qué es la acromegalia?

 

acromegalia

El actor Richard Kiel recordado por sus papeles en James Bond tiene un caso de acromegalia

La acromegalia es una enfermedad poco frecuente, que provoca el exceso de crecimiento en los huesos y los tejidos blandos del cuerpo. Las personas con esta condición pueden crecer hasta alturas anormales. También pueden tener una estructura ósea exagerada que les da la apariencia de ser un gigante. La acromegalia afecta principalmente a los brazos, las piernas y la cara.

 

¿Qué causa la acromegalia?

La Hormona de Crecimiento Humano (HGH) regula el crecimiento y el desarrollo. Las personas con acromegalia tienen demasiado HGH. Esto hace que sus huesos crezcan demasiado y se pongan demasiado gruesos. Debido a esto se acelera la estimulación del crecimiento, y sus huesos son mucho más grandes que otras personas.

La HGH se fabrica en la glándula pituitaria o hipófisis cerca del cerebro. En las personas con acromegalia, la hipófisis puede estar afectada por un tumor que hace que se produzca demasiada HGH.

 

¿Quién está en riesgo de tener acromegalia?

La acromegalia puede comenzar en cualquier momento después de la pubertad. Sin embargo, es más frecuente en la edad madura. Las personas no siempre son conscientes de su condición. Los cambios en el cuerpo pueden tener lugar lentamente en el transcurso de muchos años.

 

¿Cuáles son los síntomas de la acromegalia?

Los síntomas de crecimiento excesivo del cuerpo son numerosos. Entre los más comunes están:

  • Los huesos se alargan en la cara, los pies y las manos.
  • Crecimiento excesivo de vello en mujeres.
  • Agrandamiento de la mandíbula y la lengua.
  • Brotes de crecimiento excesivo (más común en personas que tuvieron un crecimiento anormal antes de la adolescencia).
  • El aumento de peso.
  • Articulaciones hinchadas y dolorosas que limitan el movimiento.
  • Espacios entre los dientes.
  • Dedos de manos y pies extendidos.
  • Voz ronca.
  • Fatiga.
  • Dolor de cabeza.
  • Incapacidad para dormir.
  • Debilidad muscular.
  • Sudoración profusa.
  • Olor corporal.
  • Glándulas sebáceas agrandadas que producen los aceites en la piel.
  • Engrosamiento de la piel y acrocordones (crecimientos no cancerosos).

 

Diagnóstico

Muchas personas con acromegalia no saben que tienen esta condición. Sin embargo, si los médicos sospechan que es acromegalia, se pueden hacer pruebas por ello.

Los exámenes de sangre para HGH pueden determinar si una persona tiene demasiado de la hormona. Las resonancias magnéticas y los rayos X se puede utilizar para buscar el crecimiento óseo anormal. Estos también se pueden utilizar para buscar los tumores de la pituitaria que causan la acromegalia.

Los médicos también pueden buscar por una proteína llamada factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1). Los niveles de IGF-1 pueden mostrar si hay un crecimiento anormal en el cuerpo. Las pruebas de IGF-1 también que se pueden utilizar para monitorear el progreso de otros tratamientos hormonales.

 

Prevención

La acromegalia no se puede prevenir. Se puede regular con los tratamientos correctos, si se diagnostica a tiempo.

 

Tratamiento

El tratamiento para la acromegalia depende de la edad de la persona y la salud en general. Se pueden necesitar varios tratamientos.

Los medicamentos pueden ser utilizados para regular o bloquear la producción de HGH.

La cirugía se puede utilizar para extirpar tumores de la glándula pituitaria.

La radiación puede ser utilizada para destruir tumores grandes o secciones de tumor después de la cirugía.

 

Pronóstico: ¿Qué se puede esperar en el largo plazo?

La cirugía para extirpar tumores de la hipófisis generalmente es efectiva. El tratamiento también puede ayudar a mantener la acromegalia sin tener efectos más negativos a largo plazo.

La acromegalia puede causar presión arterial alta, diabetes y otros problemas de salud en las personas que no buscan tratamiento.