Latigazo cervical

El latigazo cervical es un término utilizado para describir las lesiones de la columna cervical (cuello). Esta condición a menudo resulta de una colisión de automóvil, donde de repente se fuerza a la cabeza y el cuello a azotar hacia atrás y adelante (hiperflexión / hiperextensión).

Latigazo cervical

Anatomía de cuello

El cuello consiste en 7 vértebras cervicales (C1 – C7) que se mantienen unidas por músculos y ligamentos, discos intervertebrales (amortiguadores), las articulaciones que permiten el movimiento, y un sistema de nervios. La complejidad de la anatomía del cuello, junto con su amplia gama de movimiento hace que sea susceptible al movimiento de “latigazo”.

Los síntomas del latigazo cervical

Los síntomas del latigazo cervical pueden incluir dolor de cuello, dolor y rigidez, dolor de cabeza, mareos, náuseas, dolor en hombros y/o en el brazo, parestesias (entumecimiento / hormigueo), visión borrosa, y en casos raros dificultad para tragar. Los síntomas pueden aparecer tan pronto como dos horas después de la lesión.

Los síntomas por lo general son el resultado de lesiones en los tejidos blandos del cuello; los discos intervertebrales, los músculos y ligamentos. Los desgarros musculares característicamente se presentan con un dolor ardiente, acompañado de sensaciones de hormigueo. Los ligamentos afectados por el movimiento excesivo de las articulaciones pueden hacer que los músculos se contraigan a la defensiva limitando el movimiento. El “Cuello torcido”, una condición asociada con el latigazo cervical, se produce cuando los músculos del cuello responsables de la rotación/ extensión de la cabeza, hacen que el cuello se tuerza involuntariamente.

La edad y condiciones de salud pre-existentes (por ejemplo, la artritis) pueden aumentar la gravedad del latigazo cervical. Conforme la edad de las personas, el rango de movimiento disminuye naturalmente, los músculos pierden flexibilidad y fuerza, y los discos intervertebrales y ligamentos pierden un porcentaje de su elasticidad.

Diagnóstico

Un examen físico y neurológico se realizará para evaluar el estado general del paciente.

Inicialmente, se ordenarán radiografías (rayos X) para determinar si existe fractura. Dependiendo de los síntomas del paciente, una tomografía computarizada, resonancia magnética u otras pruebas de imagen pueden ser necesarias para evaluar el estado de los tejidos blandos de la columna cervical (discos intervertebrales, músculos, ligamentos).

Latigazo cervical: Tratamiento y Recuperación

 

Tratamiento

El tratamiento conservador (no quirúrgico) incluye inmovilizar el cuello del paciente en un collarín cervical blando bien ajustado; fármacos de prescripción para el dolor, anti-inflamatorios, y relajantes musculares; así como terapia física.

collarin

La terapia física (TF) ayuda a reducir los espasmos musculares, aumentar la circulación y promueve la cicatrización. La terapia física puede incluir las siguientes modalidades: calor húmedo, hielo, ultrasonido, estimulación eléctrica y ejercicio para restaurar el rango de movimiento y aumentar la fuerza.

Si los síntomas persisten, la tracción cervical se puede incorporar en el plan de tratamiento. Un dispositivo de tracción cervical portátil puede utilizarse en el hogar o la oficina. Las inyecciones que contienen un anestésico local se pueden aplicar en los puntos afectados para ayudar a aliviar el dolor y la sensibilidad.

Si los síntomas continúan más de 6 semanas, o aparecen nuevos síntomas se vuelve a evaluar la condición del paciente. Las lesiones de extensión severas pueden dañar los discos intervertebrales involucrados. Cuando un disco intervertebral se ve afectado, en raros casos puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

La cirugía rara vez es necesaria

Es raro que el tratamiento de latigazo cervical requiera cirugía. La intervención quirúrgica se considera en casos graves, como los que presentan dolor persistente en el cuello, escapular y en el hombro. El dolor puede indicar un desgarro en un disco intervertebral. Cuando es necesaria la eliminación del disco intervertebral, uno de los siguientes procedimientos se puede realizar:

  • La discectomía es la extirpación quirúrgica de una parte o la totalidad del disco intervertebral afectado.
  • La microdiscectomía incorpora el uso de un microscopio para ampliar el campo quirúrgico durante la extracción del disco.
  • Los procedimientos quirúrgicos percutáneos permiten la extracción del disco a través de una pequeña incisión en la parte posterior. Estos generalmente no se utilizan en la columna vertebral cervical (cuello), pero se han utilizado en la espalda baja. La discectomía percutánea automatizada se realiza bajo control radiológico, mientras que una cánula (tubo hueco) con una cuchilla giratoria rompe el disco. Los fragmentos de disco se retiran por aspiración.

Una vez que se retira el disco necesario, la Instrumentación Espinal y la fusión proporcionarán estabilidad permanente a la columna vertebral. Estos procedimientos se unen y solidifican el nivel en un disco intervertebral se ha dañado o eliminado. La instrumentación, el uso de hardware médicamente diseñado tal como las varillas y los tornillos, se puede combinar con la fusión espinal (artrodesis) para unir permanentemente de dos o más vértebras.

Recuperación

 

La recuperación sin cirugía

Durante la fase de recuperación, el objetivo es ayudar al paciente a reanudar sus actividades normales a su nivel previo a la lesión.

Las directrices establecidas por el médico especialista en columna y/o fisioterapeuta deben ser seguidas de cerca. Un programa de ejercicios personalizados para realizar en el hogar, debe ser proporcionado por el terapeuta físico. Esta es una clave para la reconstrucción de la fuerza y ​​el aumento de la amplitud de movimiento. Puede ser necesario continuar la terapia física y sus modalidades (por ejemplo, calor húmedo) durante un período de tiempo.

Recuperación quirúrgica

Se debe esperar dolor y/o molestias postoperatorias. La analgesia controlada por el paciente (ACP) permite al paciente controlar su dolor sin ayuda del personal del hospital. La ACP se sustituye finalmente por la medicación oral.

El paciente puede ser alentado a levantarse y caminar al día siguiente. La actividad mejorará la circulación y la curación.

La terapia física se añade después de la operación y le permite el paciente desarrollar fuerza, flexibilidad y aumentar la amplitud de movimiento. La terapia física suele continuarse en forma ambulatoria por un período de tiempo. Además, el terapeuta ofrece al paciente un programa de ejercicios personalizados desde el inicio.

Antes de salir del hospital, el paciente recibirá instrucciones y prescripciones de la medicación necesaria. El cuidado del paciente continuará durante las visitas de seguimiento con el cirujano de la columna.

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