Crioterapia: tratamiento para la espalda

La crioterapia como tratamiento para la espalda

La crioterapia o terapia de frío consiste simplemente en la aplicación de bajas temperaturas en las lesiones o zonas de dolor, para hacer que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que reduce el flujo sanguíneo y alivia el dolor, la hinchazón y la inflamación.

El dolor de espalda afecta aproximadamente al 80 por ciento de la población a nivel mundial. El grado de dolor y la duración varían mucho, este puede provenir de la espalda baja, media o alta. Las causas comunes del dolor de espalda incluyen problemas nerviosos y musculares, enfermedad degenerativa del disco, mala postura, obesidad y artritis.

La terapia de frio se puede aplicar de varias formas, como bolsas de hielo, aerosoles refrigerantes, masajes con hielo, compresas o paquetes de gel, bañeras de hidromasaje o baños de hielo. Las personas que sufren de dolor de espalda pueden utilizar la crioterapia de manera localizada, pero también existe una técnica más moderna, la crioterapia de cuerpo entero.

Beneficios de la crioterapia para la espalda

Cuando el cuerpo está expuesto a las temperaturas bajas de la terapia de frío, hace que la sangre fluya hacia el área, un proceso conocido como vasoconstricción. Este proceso aporta oxígeno y nutrientes adicionales, que ayudan a aliviar la inflamación y el dolor de espalda.

Cuando finaliza el tratamiento de crioterapia, los vasos sanguíneos se dilatan y bombean sangre por todo el cuerpo, lo que resulta en una potente oleada de endorfinas que alivian el dolor. Dentro de los beneficios que tiene este procedimiento, están:

  • Reducir la rigidez, los dolores y molestias
  • Aumentar el rango de movimiento y flexibilidad
  • Proporcionar un potente aumento de endorfinas
  • Mejorar tu sueño
  • Reducir la actividad nerviosa
  • Reducir la permeabilidad capilar y la espasticidad
  • Incrementar el metabolismo

Efectos secundarios de la crioterapia

Si bien es cierto que la terapia de frío aporta numerosos beneficios y reduce el dolor, también es cierto que una mala aplicación puede traer efectos adversos en el organismo, algunos de los más comunes son:

  • Sensación de entumecimiento u hormigueo
  • Enrojecimiento e irritación de la piel
  • Daño integumentario
  • Disminución de signos vitales, en caso de crioterapia de cuerpo entero
  • Congelación de piel

Cómo aplicar la terapia de frío

Poner hielo o artículos congelados directamente sobre su piel puede aliviar el dolor, pero también puede dañar su piel. Por eso es importante aplicar la compresa de hielo o de gel durante períodos breves de tiempo, entre 10 y 20 minutos, varias veces al día.

Es importante envolver previamente el objeto frío en una toalla fina para proteger su piel del frío directo, especialmente si está usando paquetes de gel del congelador. La terapia de frío localizado afecta los tejidos superficiales a pocos 5 minutos después de la aplicación.

Crioterapia de cuerpo entero

Los tratamientos de terapia de frío de cuerpo entero implican exponer todo el cuerpo (menos la cabeza) a un entorno extremadamente codificado durante 3 minutos aproximadamente. Este procedimiento utiliza nitrógeno líquido o un sistema eléctrico para alcanzar la temperatura de -100 a -150 grados F, lo que reduce la temperatura de la piel del paciente en unos pocos minutos.

Para este procedimiento, el paciente debe ingresar de pie y completamente seco a una cámara o cabina, en ropa interior y traje de baño. Esta exposición provoca en el paciente efectos hormonales y bioquímicos que mejoran considerablemente su predisposición a la analgesia.