¿Se puede realizar una resonancia magnética con metales en el cuerpo?

La resonancia magnética es un examen de diagnóstico por imágenes que nos permite ver dentro del cuerpo, una prueba que tiene una gran precisión y que no hace uso de radiación potencialmente dañina, a diferencia de lo que sucede con la tomografía  computarizada. Esta técnica es tan segura que incluso se puede realizar a mujeres embarazadas.

Sin embargo, existe una contraindicación y tiene que ver con la presencia de objetos metálicos o aparatos electrónicos en el cuerpo. Si quieres saber si se puede realizar una resonancia magnética con presencia de objetos metálicos o aparatos electrónicos en el cuerpo, te vamos a explicar lo que debes saber acerca de la resonancia magnética, de forma que podrás saber los casos en los que se puede recurrir a ella y en cuáles no.

Cómo funciona una resonancia magnética

La resonancia magnética, también conocida por las siglas RM o MRI, es un estudio de imagenología que se lleva a cabo con un aparato llamado «resonador», un aparato que genera un fuerte campo magnético que se encarga del acomodo de los átomos del cuerpo.

Luego emite ondas de radio que son absorbidas por las estructuras del cuerpo y luego los tejidos liberan las ondas de radio que son captadas por parte del dispositivo. Esta información es procesada por una computadora que genera las imágenes.

¿Es peligroso hacerse una resonancia magnética con metales en el cuerpo?

Al emitir un fuerte campo magnético, el resonador se convierte en un imán de gran potencia, de forma que cualquier objeto metálico se vería altamente atraído hacia el interior del dispositivo. Esto mismo provoca que hacerse una resonancia magnética con metales en el cuerpo sea peligroso, ya que cualquier metal cercano al resonador magnético se puede convertir en un proyectil potencialmente letal.

Por ello, el aparato se encuentra en un cuarto especial, y como precaución, está totalmente prohibido introducir cualquier material ferromagnético.

En el caso de una resonancia magnética y metales en el cuerpo, generalmente implantes o endoprótesis, que también entrañan un riesgo. Estos objetos se mueven a alta velocidad y se calientan, pudiendo dañar los tejidos que los rodean. De hecho, si se redujese el riesgo, la presencia de metales en el cuerpo reduce la calidad de las imágenes. De esta forma, los metales en el cuerpo acostumbran a ser una contraindicación para poder obtener imágenes por resonancia magnética.

Los implantes, por otro lado, no siempre son una contraindicación, y habitualmente se toman las siguientes medidas desde hace algunos años:

  • Sustitución de metal ferromagnético por otros materiales como fibra de vidrio, plástico u otros metales como el titanio.
  • Mejora del software encargado de controlar los dispositivos implantados.
  • Protección de elementos metálicos con cubiertas especiales.
  • Cambios en el software del resonador para poder reconocer y corregir distorsiones en las imágenes ocasionadas por los objetos metálicos.

Además, algunos implantes son compatibles con campos magnéticos 1,5T, por lo que en estos casos la resonancia magnética se puede llevar a cabo siempre que el imán no sea de gran potencia.

Resonancia magnética y diferentes elementos metálicos

A continuación vamos a hablar de la resonancia magnética y cómo afecta el hecho de tener diferentes elementos en el cuerpo:

Válvulas artificiales, stents o clips vasculares

Las válvulas cardíacas, clips vasculares o stents vasodilatadores son implantes para el sistema cardiovascular, que en la actualidad acostumbran a estar hechos de titanio o plástico, que son materiales no magnéticos.

Esto no representan ningún tipo de peligro durante una resonancia magnética. Sin embargo, sí que habrá que esperar un tiempo para poder realizar l resonancia magnética tras colocar el implante. Por lo general, habrá que esperar entre seis y ocho semanas.

Implantes ortopédicos

Cuando estamos ante implantes que son tornillos, placas o prótesis articulares, la resonancia magnética es un procedimiento que se puede llevar a cabo con seguridad, siempre y cuando se trate de materiales de fabricación que no tengan propiedades ferromagnéticas. De igual forma, es necesario recordar que, tras su implantación hasta el día de la resonancia magnética deberán haber pasado al menos seis semanas.

Implantes dentales

Los implantes dentales están hechos por lo general de circonio o titanio, mientras que las restauraciones protésicas lo están de fibra de vidrio, cerámica o aleaciones de oro. De esta forma, los objetos no representan ninguna contraindicación.

La resonancia magnética se puede realzar, en estos casos, prácticamente de manera inmediata a la colocación de los implantes. No obstante, ante cualquier duda, puedes consultar con el médico tratante y con el odontólogo.

Brackets o frenillos

Los aparatos de ortodoncia, no son, por lo general, un problema para someterse a una resonancia magnética, ya que al encontrarse adheridos, no se pueden mover. No obstante, el alambre, por lo general, se retira antes de la prueba. Asimismo, hay que tener presente la región a examinar, ya que en algunos casos los aparatos de ortodoncia podrían llegar a provocar una interferencia en las imágenes.

Asimismo, los objetos como retenedores, ligas y alineadores no impiden realizar una resonancia magnética.

Dispositivo intrauterino (DIU)

Al igual que sucede con otros dispositivos y metales en el cuerpo, el poder realizarse una resonancia magnética teniendo un dispositivo intrauterino (DIU) depende del material de fabricación. Por lo general, no representa ningún problema si está hecho de oro o cobre. Sin embargo, si tiene hierro podría llegar a provocar una lesión en la paciente.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta la intensidad del campo magnético  la región a examinar.

Fragmentos de balas y limaduras de hierro

Algunos objetos metálicos pueden terminar dentro del cuerpo por accidente, como personas que han sufrido algún disparo o que trabajan con metales, como en cerrajería, herrería…; y si consideras que puedes tener algún objeto metálico no detectado, lo más recomendable es que antes de la resonancia magnética se realice una radiografía.

Maquillaje permanente y tatuajes

El maquillaje permanente o los tatuajes con tintes metálicos pueden provocar irritaciones en la piel, por lo que la decisión final sobre si realizar o no la resonancia magnética dependerá del propio médico especialista, que tendrá que valorar cada caso en particular.