¿Por qué aparecen los bultos de grasa en la espalda?

Existen diferentes tipos de bultos de grasa en la espalda que pueden aparecer, siendo también llamados abultamientos o nódulos. Su aparición puede responder a distintas causas, por lo que el diagnóstico definitivo lo debe dar el especialista tras analizarlo en el microscopio.

La lesión más frecuente son los quistes epidermoides. Estos quistes son lesiones de una forma redondeada, de consistencia elástica y móviles a la palpación. Suelen contar con un orificio central que en ocasiones drena un material amarillo o blanco con un olor característico. Asimismo, hay que tener en cuenta que acostumbran a aparecer, sobre todo, en la cara o en la zona superior de la espalda.

Son diferentes a los bultos de grasa o lipomas, lesiones subcutáneas elásticas que se pueden desplazar un poco. Se trata en este caso de tumores benignos muy frecuentes que son formados por una excesiva proliferación de adipocitos, células del tejido graso. Por lo general, no presenta síntomas ni se inflaman o infectan. Estos lipomas se manifiestan como bultos mal delimitados de consistencia blanda.

Existen otras lesiones que pueden llegar a aparecer en la espalda u otras partes del cuerpo, y a los que también se les conoce como bultos de grasa en la espalda. Por ejemplo pueden tener lugar las queratosis seborreas, unas lesiones presentes en la superficie de la piel, y que se pueden tratar a través de la crioterapia, láser o bisturí eléctrico.

Síntomas y precauciones

A la hora de hablar de los bultos de grasa en la espalda, hay que tener  en cuenta que los lipomas cutáneos aparecen en forma de lesión redonda que puede llegar a medir desde milímetros a varios centímetros. Por lo general no producen síntomas, salvo pequeñas molestias por presión o roce, aunque si la cápsula interior se rompe puede provocar reacción inflamatoria y una sobreinfectación, llegando a provocar fuertes dolores.

Si esto sucede habrá que acudir al médico, ya que se encargarán de drenar el pus, así como de curar la zona y de recetar antibióticos hasta que se resuelva el problema. Cuando la inflamación se encuentra bajo control, es el momento de extirparlo para evitar problemas futuros.

Habitualmente estos bultos de grasa en la espalda aparecen por carácter hereditario y acostumbran a aparecer a cualquier edad y de manera indistinta en hombres y mujeres. No obstante, hay que tener presente que las estadísticas reflejan que que se dan con mayor frecuencia en mujeres.

Lo que está claro es que ni los quistes ni los lipomas se pueden prevenir. No obstante, en pacientes que padecen acné grave o acné nódulo-quístico, se puede recurrir al uso de un tratamiento con isotretinoína para reducir la frecuencia de aparición de los quistes. Algunos de estos bultos también pueden aparecer como consecuencia del daño solar acumulado.

En cualquiera de los casos, los especialistas aseguran que al ser lesiones benignas no es necesario tratarlas ni extirparlas, a excepción de aquellos casos en los que estos bultos de grasa en la espalda llegan a producir picores, molestias o roces frecuentes en la queratosis seborreicas.

Técnicas de eliminación de los bultos de grasa en la espalda

Una vez conocido todo lo anterior acerca de los bultos de grasa en la espaldason muchas las personas que se preguntan acerca de las técnicas de eliminación. Tanto para tratar los quistes como los lipomas, las lesiones acostumbran a extirparse mediante cirugía, aunque en ocasiones también se puede llegar a recurrir a la liposucción.

Para ello se realiza una incisión, para luego extraer el quiste o lipoma, cerrando posteriormente la piel con puntos. Asimismo, hay que tener en cuenta que cuando estos lipomas se presentan en la espalda hay que tener un especial cuidado. Esto se debe a que al ser una zona que tiene una potente musculatura, no cicatriza demasiado bien. Por esta razón, se recomienda un reposo relativo de la zona intervenida hasta que se retiran los puntos, de manera que se evite que la cicatriz pueda llegar a abrirse.

A la hora de llevar a cabo las acciones para el tratamiento y eliminación de los bultos de grasa en la espalda hay que tener en cuenta que para prevenir la infección de la herida quirúrgica, es aconsejable una higiene adecuada, además de evitar la exposición solar para que no se desarrollen hiperpigmentaciones u oscurecimiento de la piel.

De igual forma,  el empleo de parches o geles de silicona también ayudan a la hora de mejorar la cicatrización. En el caso de que se pueda apreciar que la herida se abulta y se pone muy roja, se deberá acudir al médico para que queme la misma con láser, impidiendo de esta manera que se desarrolle una cicatriz hipertrófica o de un queloide.

De esta manera, ya sabes todo lo que necesitas conocer sobre los bultos de grasa en la espalda, un problema que afecta a una mayor cantidad de personas de lo que pueda parecer, y  que como sucede con cualquier otro problema, se debe tener siempre presente para conocer la forma en la que se debe actuar, así como la manera en la que el especialista afronta la situación una vez que se presenta.

En cualquiera de los casos, tal y como hemos podido ver, en la gran mayoría de los casos nos encontramos con que los bultos de grasa en la espalda son benignos y, salvo que ocasionen algún tipo de problema de salud, lo más habitual es que no se extirpen. No obstante, en caso de que se presente un bulto en el cuerpo, lo más recomendable es siempre acudir al médico, que será quién deba examinar y evaluar cada caso en particular para poder determinar si se trata de un problema de gravedad; y , en cualquier de los casos, que indique al paciente la manera de proceder para poder hacer frente a esos dolores o molestias que pueda sufrir, dado el caso, o que pueda indicar los pasos a seguir para su tratamiento o eliminación.

Así pues, es una información que consideramos que puede ser de gran importancia y relevancia para ti.