Las causas de la aparición de un bulto en la espalda

En diferentes ocasiones nos podemos encontrar con un problema de padecer un bulto espalda. Los bultos o bolas que aparecen en esta parte del cuerpo son una especie de estructura con relieve que puede venir provocado por la presencia de un lipoma, un quiste sebáceo o forúnculo, y, raramente, pero es una posibilidad, el cáncer.

En la mayor parte de las ocasiones, este problema no es motivo de preocupación para quién lo padece, si bien hay que tener en cuenta que es importante tener muy en cuenta las características del bulto, ya que este puede llegar a provocar dolor o crecer.

Sin embargo, lo más aconsejable es acudir a un médico general que se encargue de hacer una evaluación que permita identificar la causa del problema, y en base a ello se pueda indicar el tratamiento más apropiado para ello. De esta manera, será posible evitar cualquier tipo de complicación.

Partiendo de esta base, te vamos a explicar cuales son las principales causas de la aparición de un bulto espalda:

Índice

Lipoma

El lipoma es una especie de bola que posee una forma redondeada que se encuentra compuesta por células de grasa, la cual surge en la piel y crece de una manera lente. Este tipo de lesión, por norma general, no acostumbra a ser especialmente dolorosa, ni tampoco se transforma en cáncer.

En el caso de que te encuentres con su presencia en el organismo, el tratamiento del lipoma consiste en llevar a cabo una cirugía para la remoción con anestesia local. En los siguientes días a la cirugía podrá aplicarse un aceite o crema cicatrizante en la zona en la que se encuentra presente el mencionado lipoma.

Quiste sebáceo

El quiste sebáceo es una especie de bola que llega a formarse debajo de la piel, la cual cuenta con una composición en la que tiene sebo. Esta lesión de bulto espalda es habitualmente suave, y se puede mover al tocarla. Por norma general no duele, salvo que se inflame y en estos casos adquiere una coloración roja; además de incrementar su temperatura, duele y presenta cierta sensibilidad al tacto. En este caso requerirá de un tratamiento médico.

No obstante, por lo general no es necesario un tratamiento para hacer frente a un quiste sebáceo. Sin embargo, en el caso de que este suponga una incomodidad para aquella persona que lo tiene; si este ha logrado crecer más allá de un centímetro; o provoca dolor por una infección o inflamación; es necesario removerlo a través de la cirugía, si bien esta se puede llegar a practicar en el consultorio médico, haciendo uso de anestesia local. Asimismo, hay que ser consciente de que puede llegar a requerirse de tomar antibiótico cerca de una semana antes para que se eviten las infecciones.

Forúnculos

El forúnculo consiste en una infección en la raíz del pelo, el cual consiste en una infección en la raíz del pelo, que origina una especie de bola caliente, dolorosa y de color rojizo que tiene presencia de pus; y cuyo aspecto es similar al de una espinillas, la cual por lo general desaparece al paso de unos días.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que en el caso de que el forúnculo no mejore tras dos semanas, es aconsejable acudir al dermatólogo o médico de familia para tratar el problema en cuestión.

En el caso de que se padezca un forúnculo, la forma de proceder es empezar por lavar la zona en la que se encuentra el mismo todos los días. Es importante en este bulto espalda sea lavado a diario con agua y jabón antiséptico y aplicar compresas de agua tibia en la región para contribuir a la retirada del pus. En el caso de que el problema continúe, lo que se debe hacer es acudir a un médico de familia o a un dermatólogo que pueda indicar un tratamiento con pomadas antibióticas o antibióticos que vengan en formato de comprimidos. El tratamiento dependerá en gran parte del tamaño y de la existencia de más forúnculos.

Asimismo, hay que tener en cuenta que es necesario evitar exprimir o estallar el furúnculo, ya que esto puede llegar a agravar la infección; e incluso podría llegar a ser diseminada por otros lugares de la piel.

Cáncer

Una cuarta posibilidad a la hora de hablar de bulto espalda es la de que se trate de un cáncer. Sin embargo, esto ocurre en casos muy excepcionales, y esto se produce por un cáncer de células basales, al que también se le denomina como basocelular. Se trata de un tipo de cáncer que aparece en forma de pequeñas manchas que crecen de forma lenta a lo largo del tiempo, pero que en este caso no afectan a otros órganos más allá de la piel.

Este tipo de cáncer se desarrolla por norma general en aquellas zonas más expuestas a la luz solar; y se caracteriza por una pequeña elevación en la piel, con apariencia de herida que no cicatriza o que sangra de una forma reiterada, de color marrón o rosado, en la cual se pueden ir observando los vasos sanguíneos.

Los signos deben ser observados por parte de un dermatólogo y si es necesario se llevará a cabo una biopsia para la evaluación de la existencia de células malignas. El tratamiento consiste en una cirugía con láser o con aplicación de frío en la zona de la lesión, para eliminar y remover las células malignas. Después de la cirugía, el paciente tendrá que ir realizando exámenes de manera regular. De esta forma se podrá comprobar si el cáncer está curado o si, por el contrario, sigue creciendo.

En aquellos casos en los que la cirugía no resulta efectiva o son muchas lesiones, puede llegar a ser necesario realizar algunas sesiones de quimioterapia o radioterapia.

En cualquiera de los casos, cuando se tiene un bulto espalda es recomendable acudir al médico si la lesión crece, si drena pus, si duele y está enrojecida y caliente al tacto; si está endurecida y no se mueve con el tacto; o si vuelve a crecer una vez removido.