Cómo aliviar la tensión sin provocar crujidos en el cuello

Nuestro cuerpo puede llegar a sufrir o experimentar una gran cantidad de ruidos diferentes, siendo uno de ellos el que proviene de los crujidos en el cuello. Hay que tener presente que el cuello se encuentra formado por una serie de articulaciones encapsuladas que poseen líquido en su interior; y en el momento en el que lo doblamos se estiran las mismas, generando que haya una serie de burbujas gaseosas que originan este ruido.

Estos crujidos en el cuello pueden llegar a generar ruido de manera espontánea cuando se mueve la cabeza. Sin embargo, en ocasiones hay personas que sienten muy a menudo cómo cruje su cuello y otras articulaciones, y en este sentido hay muchas preocupaciones al respecto. Estas, sobre todo, se centran en tratar de conocer de si se trata de un problema de gravedad o si, por el contrario, no hay de que preocuparse.

¿Por qué se producen crujidos en el cuello?

El cuello se encuentra formado por un total de siete vértebras entre las cuáles hay una separación mediante discos. Estas vértebras se desplazan a través de las articulaciones facetarias, siendo estas las responsables de que se pueda mover la cabeza hacia arriba y hacia abajo, además de que permiten girar la cabeza.

Estas articulaciones se encuentran debidamente encapsuladas en líquido sinovial, cuya función no es otra que la de lubricarlas. Este es un fluido que contiene gas, por lo que cuando se mueven las articulaciones, se producen burbujas que al explotar emiten crujidos en el cuello.

Los crujidos en el cuello son más comunes de lo que se pueda pensar, pero sobre todo tienen lugar en el momento en el que se llevan a cabo movimientos brucos o rápidos. Se escuchan fácilmente porque las articulaciones del cuello se encuentran en una zona que está muy cerca de los oídos. De esta manera, es muy probable que si sufres de crujidos en el cuello puedas percatarte de que los sufres con sencillez puesto que los estarás escuchando en el momento de llevar a cabo este tipo de movimientos bruscos con tu cuello.

Causas que pueden contribuir a sufrir crujidos en el cuello

El cuello es una zona de nuestro cuerpo que puede llevarnos a sufrir algún tipo de problema en algún momento de nuestra vida. Entre los síntomas que acostumbran a aparecer en el mismo son los propios crujidos en el cuello, pero también dolores, sensación de tensión, limitación y dolor con los movimientos de cabeza, y adormecimiento o debilidad en los miembros superiores.

De forma frecuente las tensiones en el cuello pueden provocar otros problemas como cefaleas o dolores crónicos en cuello o cabeza. Las tensiones musculares pueden venir dadas por otros factores y empeorar los síntomas, como es el caso del estrés de la vida diaria, el llevar una vida sedentaria, adoptar malas posturas o tener malos hábitos de dormir.

Algunos de los daños que se pueden provocar cuando el cuello cruje son los siguientes:

  • Se puede llegar a producir un pinzamiento en alguna raíz nerviosa, con el problema que ello puede suponer.
  • Podría llegar a ocasionarse un desgarro en un vaso sanguíneo y riesgo de derrame cerebral.
  • Este hecho favorece la osteoartrosis.
  • Otro de los daños que puede provocar es la tensión o contractura muscular.

¿Están relacionados con alguna enfermedad?

Para empezar hay que tener en cuenta que los crujidos en el cuello son normales y que, a priori, no suponen ningún daño ni ningún problema de salud. Sin embargo, sí hay que tener en cuenta que algunos problemas en articulaciones pueden dar comienzo con ruidos a la hora de mover el cuello o la cabeza.

En los casos en los que los crujidos se escuchan de manera amplificada, nos podemos encontrar con que se trata de un síntoma que anticipa dolor y daños en articulaciones como puede ser la artritis.

Hay muchas personas que tienen la costumbre de hacer que su cuello cruja, ya que esto les ayuda a la hora de aliviar el estrés y las tensiones. Sin embargo, el hecho de hacer movimientos que impliquen que el cuello se sitúe en posiciones bruscas o extremas, y sobre todo el aplicar fuerza para provocar de forma deliberada los crujidos en el cuello conlleva una serie de riesgos importantes.

Otros síntomas

Si los crujidos en el cuello están acompañados de otros síntomas como sensación de ardor; calambres; parálisis en uno de los dos brazos; problemas de deglución; visión doble; mareos y/o desmayo; dolor de cabeza; rigidez muscular; o vómitosserá recomendable que te pongas en manos de un especialista, ya que podría tratarse de un síntoma de una de las enfermedades asociadas que vemos a continuación:

Enfermedades asociadas

Entre las enfermedades que pueden encontrarse asociadas a los crujidos en el cuello, acompañados de otros de los síntomas mencionados, nos encontramos con las siguientes:

  • Parálisis
  • Derrame cerebral
  • Artritis y otros problemas degenerativos del cuello
  • Dolor crónico del cuello

Cómo aliviar la tensión sin provocar crujidos en el cuello

Si eres una de esas personas que tiene como hábito el provocar crujidos en el cuello para tratar de aliviar la tensión, lo más recomendable es que dejes de hacerlo y que, en su lugar, acudas a un fisioterapeuta u osteópata para que lleve a cabo este tipo de maniobras de una manera segura.

De hecho, es mucho más recomendable aliviar la tensión llevando a cabo estiramientos de cuello suaves. En su defecto, se puede optar por otras actividades como acupuntura, yoga e incluso tomar suplementos que mejoren las articulaciones, sin olvidar que a la dieta se pueden añadir alimentos ricos en Omega 3.

Sin embargo, en el caso de que te encuentres con que tienes crujidos en el cuello junto a alguno de los síntomas mencionados con anterioridad, acude a tu médico lo antes posible para así poder analizar si se trata de un problema de salud más grave.

Es importante, por lo tanto, que se evite hacer crujir uno mismo el cuello, ya que se convertiría en un acto que es negativo para la salud de las vértebras.