Resonancia lumbar para la ciática o dolor lumbar irradiado

El dolor lumbar, más conocido como ciáticalumbago, puede tener una gran cantidad de causas diferentes, y, por norma general, tiene que ver con más de una. Algunas de las más frecuentes son la insuficiencia de musculatura en la espalda, la sobrecarga o la descompensación, así como la hernia de disco, una mala alineación de la columna incluyendo escoliosis, una enfermedad degenerativa de disco, traumatismos, infecciones o fracturas por compresión osteoporótica, entre otros. Esto hace que haya muchas personas que se pregunten si realmente se necesita de una resonancia lumbar.

La respuesta a esta pregunta es que no siempre es necesaria. Esto hace que haya dudas con respecto a las pruebas de imagen que se deben hacer en caso de padecer ciática o lumbalgia. Por ello te vamos a explicar lo que debes saber entre las principales pruebas de imagen más solicitadas por parte de los cirujanos de columna.

Las pruebas de imagen más solicitadas por los cirujanos de columna

Radiografías

Las radiografías dan ideal al profesional de la columna vertebral. Son la mejor peuba de imagen para evaluar la alineación y las deformidades de la columna vertebral. Debe ser el primer examen que se emplee para la evaluación de la columna. Son las más utilizadas cuando se realizan en carga, es decir, con el paciente de pie, pero a veces se realizan en flexión, en extensión, tumbados boca arriba o boca abajo para comprobar la estabilidad de la columna.

La radiología no es una prueba dolorosa, pero sí que hay que tener en cuenta que la irradiación con rayos X es nociva, por lo que conviene limitar su uso a los casos en los que realmente se justifique su uso. Hay que destacar que la radiografía de la columna lumbar conlleva una irradiación 150 veces superior a una radiografía de tórax.

Resonancia magnética

La resonancia magnética es  excelente para estudiar las partes blandas. Es capaz de detectar la hernia discal, la estenosis del canal, las lesiones de los nervios o de la médula, las fracturas o los tumores.

En la resonancia lumbar no se expone al paciente a ningún tipo de irradiación peligrosa y tampoco es dolorosa. Se necesita, sin embargo, que el paciente esté quieto durante unos 15 minutos en un espacio pequeño, por lo que puede llegar a ser una situación desagradable, sobre todo para quienes tengan tendencia a la claustrofobia.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que diferentes estudios han indicado que no es tan fiable la resonancia magnética como se consideraba en el diagnóstico de dolencias de espalda. Otros estudios demuestran que en una resonancia lumbar, hasta el 30% de las personas sanas y sin dolor muestran hernias discales, y el 70% protusiones.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada o escáner es muy útil para analizar la alineación de la columna y para estudiar el hueso, sobre todo cuando el paciente ha tenido un traumatismo en su columna vertebral. El escáner permite ver el hueso mejor que la resonancia magnética.

Es el mejor exámen para poder hacer una evaluación de cómo se forma el hueso después de la cirugía de la columna vertebral. El escáner no es una prueba dolorosa pero tampoco inocuo, ya que hace que el paciente se encuentre expuesto a una irradiación considerable, que equivale a varias radiografías al mismo tiempo.

Resonancia lumbar para complementar a la radiografía

La resonancia lumbar es una prueba no invasiva con la que la que diagnosticar problemas o enfermedades en la espalda. Se trata de la opción viable cuando la radiografía no basta para localizar la causa del dolor de los pacientes. Se utiliza para poder obtener imágenes claras de la región inferior de la espalda.

Con la resonancia lumbar es posible diagnosticar lesiones en los huesos, así como en discos intervertebrales y ligamentos, así como enfermedades de la columna vertebral, como tumores, ecoliosis, tumores, infecciones y enfermedades inflamatorias. Debido a ello la resonancia magnética es la prueba más precisa para el diagnóstico de los dos trastornos lumbares más comunes en pacientes de diferentes edades, de ciática y dolor lumbar.

Con las imágenes obtenidas con la resonancia lumbar es posible identificar el origen del dolor que irradia a lo largo del nervio ciático. Esto se utiliza para la ciática o dolor lumbar irradiado. Además, a través de la resonancia de la columna lumbar se puede comprobar si hay alguna alteración en la columna responsable del dolor.

Al mismo tiempo, al obtener imágenes de toda la zona lumbar,. esta prueba diagnostica también facilita la identificación otros trastornos que afectan al control del intestino o la vejiga.

Cómo se realiza la resonancia lumbar

En las máquinas de resonancia magnética se aplica un pulso de radiofrecuencia a un tejido sometido a un campo magnético, un tejido que será, en este caso, el localizado en la zona lumbar. Al mismo tiempo, una antena receptora se encarga de recoger la señal débil que emiten los tejidos a examinar, una señal que se transforma en una imagen.

Para realizar una resonancia magnética en la espalda es necesario que la persona se tumbe boca a arriba en la camilla habilitada para ello, dentro de la máquina de RM. Este protocolo resulta más cómodo y menos agobiante para los pacientes en los equipos de resonancia magnética abierta, ya que estas permiten al paciente observar el exterior mientras se realiza la prueba, haciendo así que se reduzca el nivel de ansiedad.

Por otro lado, las máquinas de resonancia magnética abierta de alto campo garantizan unos mejores resultados. Esto se debe a que la calidad de la imagen dependen, en gran medida, de que los pacientes estén lo más quietos posibles. Esto hará que sea más sencillo conseguir un buen resultado en estos dispositivos, sobre todo en el caso de los niños, que gracias a estas RM abiertas pueden estar en compañía de sus padres. También ayuda a todos esos pacientes que son clautrofóbicos o con sobrepeso.

La resonancia lumbar, por lo general, tiene una duración de entre 10 y 20 minutos, un procedimiento que es, por lo tanto, bastante rápido.