Qué son los picos de loro en la columna

Los picos de loro es como se conoce de manera popular a los osteofitos. Se trata de protuberancias óseas que tienen su origen en las vértebras de la columna, provocando a quién lo padece un gran dolor en la espalda, así como hormigueo en piernas o brazos.

La enfermedad recibe el nombre de osteofitosis y a los osteofitos se les denomina picos de loro porque a la ahora de llevar a cabo una prueba de imagen como es una radiografía de columna, se puede apreciar como presentan una forma de gancho; y esto hace que guarde ciertas similitudes en su aspecto al pico de esta ave exótica.

La osteofitosis va empeorando a medida que va pasando el tiempo, por lo que con el paso de los años el dolor y las molestias derivadas de esta enfermedad irá a más. Es importante tener en cuenta que no tiene cura, pero sí que existen diferentes tratamientos que se pueden llevar a cabo con el objetivo de mejorar la calidad de vida de todas aquellas personas que lo padecen.

Entre los tratamientos que se pueden utilizar para poder hacerle frente y minimizar su efecto, se pueden ingerir analgésicos que hayan sido recetados por parte del traumatólogo, así como la realización de fisioterapia con el objetivo de hacer frente a ese dolor.

Síntomas

Existen diferentes síntomas que padecen quienes tienen picos de loro en su cuerpo, siendo algunos de los siguientes los que pueden indicarnos su presencia, como son:

  • Un dolor fuerte que se encuentra localizado en la espalda y que llega hasta el muslo, sobre todo a la hora de moverse.
  • Disminución de la fuerza muscular y sensación de rigidez
  • Sensación de hormigueo en las piernas en el momento de que se desarrolle en la región lumbar o en los brazos si los picos de loro se encuentran localizados en la cervical.
  • Limitación de los movimientos de la columna

Estos son síntomas que son comunes a otras enfermedades osteoarticulares, principalmente en aquellos casos que guardan relación con la columna; y para confirmar el diagnóstico de padecer picos de loroes recomendable acudir al traumatólogo para poder realizar una radiografía de la columna o una resonancia magnética.

Mediante diferentes exámenes y pruebas el especialista se encargará de poder detectar el nivel de desgaste del disco intervertebral, así como la aproximación entre las vértebras y la formación de prominencias en la región lateral de las vértebras.

Cómo se forman los picos de loro

Es habitual que los picos de loro se formen con el envejecimiento y también por malas posturas que se han dado a lo largo de los años; y es que todo esto genera un desgaste del disco intervertebral, haciendo que las vértebras se acerquen mucho, y provoquen la formación de nuevas estructuras óseas que están situadas a los bordes de las vértebras.

Asimismo, los picos de loro o osteofitos pueden llegar a surgir motivados por problemas diversos como hernias, escoliosis, artritis reumatoide, espondilitis anquilosante y otras enfermedades autoinmunes.

Este problema se da con mayor frecuencia a partir de los 45 años de edad por el desgaste natural de los discos de la columna vertebral, en personas que tienen un exceso de peso, que son sedentarias y no practican actividad física; y también en las personas que tienen una enfermedad reumática o han sufrido algún tipo de traumatismo en la columna.

De seta manera, para poder evitar que se formen los picos de loro, es recomendable que se mantenga siempre una postura apropiada al caminar, dormir y al sentarse; y también practicar deporte de forma regular y evitar las cargas pesadas.

Diferencias entre picos de loro y la hernia de disco

A pesar de ser situaciones en las que se lesionan los huesos y producen bastante malestar y dolor, y aunque pueden estar en ambos casos relacionadas con el paso del tiempo, la edad y malas posturas, hay que tener claro que los picos de loro no son lo mismo que la hernia de disco.

La hernia de disco es una situación en que los discos intervertebrales, que son aquellos que se encuentran situados entre las vértebras y que se van desgastando. Esto hace que se produzca el contacto entre las vértebras, haciendo que se produzcan los síntomas. El pico de loro, por su parte, esta una alteración en la que existe una formación de una estructura ósea entre las vértebras.

Tratamiento de los picos de loro

En primer lugar se debe saber que los picos de loro no tienen cura. Por lo tanto, todo tratamiento que se lleve a cabo para hacer frente a esta dolencia vendrá dado con el objetivo de mitigar todo lo posible el dolor y sus molestias y mejorar la calidad de vida de todas aquellas personas que lo padecen. De esta manera, el ortopedistas podrá llevar a cabo algunos tratamientos que están enfocados al alivio del dolor y el malestar.

De esta manera se puede recomendar hacer uso de diferentes fármacos, como es el caso de los medicamentos antinflamatorios y analgésicos. Gracias a ellos se podrá conseguir aliviar los síntomas y promover al mismo tiempo la calidad de vida de la persona.

De igual forma, es importante que siempre se trate de mantener una postura correcta, ya sea al andar, al dormir, al sentarse y en cualquier otra acción de la vida diaria, ya que así se conseguirá evitar que se pueda agravar la enfermedad; y en algunas ocasiones también se puede necesitar que se realicen sesiones de fisioterapia al menos cuatro veces por semana, de forma que se pueda mejorar la postura y reducir el dolor.

En los casos más graves se puede observar un desalineamiento en la columna; y el médico puede indicar la realización de cirugía para corregir esta alteración. De esta manera, existen diferentes vías a través de las cuales se pueden tratar los picos de loro, o al menos trabajar con diferentes técnicas y métodos con el claro objetivo de mejorar la calidad de vida y tratar de reducir lo máximo posible el dolor sufrido.