¿Qué son los músculos paravertebrales?

Los movimientos de la columna vertebral se producen gracias al equilibrio de los diferentes músculos que conforman nuestro cuerpo y que tienen diferentes funciones. De manera general, se pueden llegar a diferenciar los músculos en dos grandes grupos, siendo uno de ellos los músculos que se encuentran pegados a la columna lumbar, que es a los que conocemos como músculos paravertebrales, de los cuáles te vamos a hablar en profundidad a lo largo de las próximas líneas.

Las vértebras lumbares son una serie de huesos que se encuentran sujetos los unos por los otros a través de músculos y ligamentos. Los músculos paravertebrales son aquellos que saltan de vértebra en vértebra y que se encuentran muy pegados a las mismas a lo largo de todo su recorrido. Estos músculos se encuentran en la parte posterior y son músculos extensores, además de ser parte de los movimientos de rotación y laterales. En la parte delantera de las vértebras se encuentra el psoas y las vísceras abdominales.

Al estar los músculos paravertebrales  pegados a las vértebras, en el momento en el que se produce  una contracción, se estabiliza la columna lumbar, una capacidad que solo tienen este tipo de músculos. De esta manera, se convierten en los principales responsables de lograr la estabilización de la columna lumbar, sin que se produzca dolor.

De esta manera, los músculos que se encuentran más alejados de las vértebras, como sucede con los abdominales, tienen un papel importante, pero secundario en relación con los músculos paravertebrales .

Músculos interespinosos

A la hora de hablar de los músculos paravertebrales, tenemos que conocer cuáles son aquellos que forman parte de los mismos. empezando por los músculos interespinosos, que son unos pequeños músculos que saltan entre las apófisis espinosas de las vértebras. Las apófisis espinosas son la parte de la vértebra que protruye en la línea media de la espalda cuando nos tocamos, siendo estos los músculos extensores lumbares.

Músculos intertransversos

Los músculos intertransversos se encuentren saltando entre las apófisis transversas y las mamilares de las vértebras lumbares. Los músculos intertransversos laterales son los que se encuentran saltando entre las apófisis transversas, pero también hay los intransversos mediales, unos músculos que saltan entre las apófisis mamilares de las vértebras.

Cuando se produce una contracción de los músculos intertransversos de uno de los lados, se produce un movimiento lateral de la columna vertebral. Si se produce la contracción de los dos lados al mismo tiempo, es decir, bilateral, produciéndose de esta manera una estabilización de las vértebras lumbares así como un movimiento de extensión.

Multifidus

Dentro del grupo de músculos paravertebrales el músculo más destacado es el multifídus, un músculo que goza de una capacidad destacada y que se encuentra por toda la columna, aunque tiene su zona más fuerte y desarrollada en la zona lumbar.

El multifídus cuenta con inserciones  que van de las apófisis transversas a las espinosas de otras vértebras, saltando de dos a cuatro niveles vertebrales. Todas ellas hacen que se forme un músculo potente con una gran capacidad para estabilizar sobre la columna lumbar.

Si se contraen de manera bilateral son músculos extensores lumbares. La contracción de manera unilateral hace que se produzca una lateralización y una rotación en las vértebras.

La importancia de los músculos paravertebrales

Una vez conocido lo anterior, es importante destacar la importancia de los músculos paravertebrales, que son aquellos que son los que tienen una relación más cercana e íntima con las vértebras.

Su importancia es máxima, ya que estos músculos se encargan de jugar un papel clave para conseguir una adecuada estabilización lumbar. De esta manera, cuando una persona sufre algún tipo de problema o lesión lumbar en este tipo de músculos, estos padecen contracturas y pueden llegar a ocasionar un dolor que puede llegar a resultar muy molesto para el paciente.

En el caso de que el dolor se prolongue se puede producir una inhibición y una pérdida de fuerza en estos músculos, lo que supondrá nuevos problemas para el paciente. Este se trata de uno de los mecanismos que puede ocasionar un dolor crónico, lo que no es más que una clara muestra del papel clave que seta musculatura tiene para conseguir una adecuada estabilización de la columna lumbar.

¿Se puede hacer deporte con una contractura paravertebral?

Si eres deportista y has sufrido una lesión en la espalda, es muy posible que te interesa saber cómo puedes recuperarte lo antes posible para poder regresar a la actividad deportivo. Sin embargo, es importante que sepas que el regreso al deporte debe realizarse de una forma gradual y siendo consciente de los ejercicios que se pueden hacer y cuáles no, ya que en algunos casos se podría agravar la lesión o la contractura paravertebral.

Los músculos paravertebrales se extienden por toda la espalda, desde la nuca a la pelvis, coordinándose con los abdominales y el músculo psoas para así conseguir que la columna se mantenga recta. Por diferentes motivos puede llegar a sufrirse de una contractura paravertebral, como por adoptar una postura incorrecta, que provoque una sobrecarga muscular, o bien por una lesión, como una hernia o como consecuencia de las secuelas de un latigazo cervical, que ocasiona una inflamación den los músculos y después la contractura paravertebral.

Algunas prácticas deportivas, como es el caso de la natación, son de gran utilidad para prevenir dolores en la espalda media, que pueden provocar una contractura paravertebral. No obstante, antes de iniciar cualquier actividad física, se recomienda consultar al médico. Esto se debe a que el ejercicio se encuentra contraindicado en los casos en los que se encuentra en una crisis aguda, aunque si el dolor es crónico puede ayudar a evitar que se produzca una incapacidad, al mismo tiempo que mejora la autonomía y la movilidad.

Es importante, en cualquier caso, ser consciente de la importancia de adaptar el entrenamiento a tus circunstancias concretas para así evitar que se pueda producir una contractura paravertebral. Es recomendable contar con los servicios de un entrenador personal para poder adaptar un programa de entrenamiento y regresar de manera segura a la práctica deportiva.