¿Qué es la hiperlordosis lumbar?

La región lumbar es una zona que tiene una gran movilidad, por ello presenta una amplia lordosis fisiológica, pero cuando esta se da de manera exagerada, se da lo que conocemos como hiperlordosis lumbar.

Esta es una de las alteraciones posturales más comunes, la cual provoca una postura incorrecta que conlleva a la aparición de dolor lumbar pero, al mismo tiempo, también ocasiona un deterioro en la columna vertebral. A lo largo de las siguientes líneas vamos a hablar con mayor profundidad acerca de las características que tiene esta alteración en la postura.

hiperlordosis lumbar

¿Qué es la hiperlordosis lumbar?

Las deformidades que se producen en la columna vertebral han sido reportadas por los profesionales de salud de las primeras civilizaciones. Este término se debe a la curvatura fisiológica alterada «lordosis» fue acuñado por el médico griego Hipócrates, por lo que este término procede griego «λορδωσις – lordōsís», que en español significa curvado o doblado hacia adelante.

Un aumento de la curvatura de la columna lumbar va más allá de una lordosis fisiológica, por lo que por ello se le añade el prefijo «hiper», con el que se indica que la curvatura fisiológica está alterada.

Características de la postura corporal con hiperlordosis lumbar

La hiperlordosis lumbar es considerada una deformidad o alteración de la posición de las vértebras lumbares, que llevan a que haya un incremento de la lordosis lumbar, es decir, a una curva fisiológica.

La alteración postural de estas vértebras afecta también a la posición de la pelvis, por lo que además de la curvatura lordótica aumentada, se puede apreciar una anteversión de la pelvis.

Para poder compensar el cambio de posición del centro de gravedad y de la propia anteversión de la pelvis, la propia columna torácica se mueve hacia atrás y los hombros se retraen, logrando así que se equilibren las cargas, permitiendo que los movimientos se realizan con una menor dificultad.

En función de la gravedad del ángulo, hay pacientes que sufren de restricciones de movimiento o dolor a la hora de llevar a cabo determinadas acciones, como puede ser el hecho de estar de pie durante mucho tiempo o bien al levantar objetos o al llevar acciones tan comunes y a priori sin problemas como caminar.

En algunos casos en los que hay deformaciones, también pueden llegar a existir sensaciones de entumecimiento como resultado de una alteración de la transmisión del estímulo nervioso hacia las extremidades inferiores.

Sin embargo, el incremento de la lordosis lumbar no siempre se trata de una patología, sino que aparece cuando tienen lugar determinadas circunstancias, como sucede, por ejemplo, en el caso de las mujeres embarazadas. En este caso, el peso del bebé provoca que haya cambios en su cuerpo y que la columna pueda llegar a adoptar esta postura para conseguir así un equilibrio del peso en el torso.

hiperlordosis lumbar

Consecuencias de la hiperlordosis lumbar

En un principio, quienes padecen de hiperlordosis lumbar pueden no tener síntomas o molestias, si bien con el incremento de la lordosis o si esta persiste en el tiempo, se pueden llegar a desarrollar diferentes alteraciones y problemas en la espalda.

La mala distribución de las cargas por culpa de esta deviación, puede provocar a largo plazo la aparición de una degeneración en los discos intervertebrales lumbares, además de poder provoer la aparición de una espodiloartrosis, provocar un estrechamiento en el canal espinal y, debido a ello, provocar daños y problemas en las vías nerviosas circundantes. Esto puede originar tanto trastornos de sensibilidad como  inflamación de los nervios.

Además una lordosis lumbar que se vea aumentada puede llevar a que se padezca una desventaja funcional que puede provocar dificultades a la hora de llevar a cabo determinadas acciones de la vida diaria como pueden ser subir o bajar objetos pesados o simplemente tener dificultades a la hora de levantarse. Asimismo, puede ocasionar tensión muscular y dolor lumbar, que pueden aumentar de manera progresiva tanto en duración como en intensidad.

Causas de la hiperlordosis lumbar

Una hiperlordosis lumbar puede venir debido a un origen congénito o bien por una causa adquirida, siendo esta última la causa más común ya que se origina como consecuencia de estas acciones o actos un desequilibrio muscular.

Causas genéticas

En algunas ocasiones, aunque son las menores frecuentes, la hiperlordosis lumbar viene dada por malformaciones congénitas o trastornos en el crecimiento. En algunos grupos étnicos, como los africanos, existe una mayor predisposición a que se presente una acentuación de la forma lordótica, aunque esto no es considerada una alteración puesto que está justificado en el plano genético, y se considera en estos casos que es normal este aumento.

Causas adquiridas

En la gran mayoría de las ocasiones la hiperlordosis lumbar viene dada por causas adquiridas, siendo una de las más frecuentes la falta de ejercicio combinada con una mala postura. Diferentes acciones y situaciones pueden llevar a que los flexores de la cadera estén excesivamente potenciados y que los músculos glúteos y abdominales se encuentren en una posición de desventaja. Esto puede llegar a ocasionar un acortamiento de los tendones y los ligamentos, que a su vez pueden provocar esta deformidad espinal.

Estos desequilibrios musculares vienen dados, en la gran mayoría de las ocasiones a estos motivos:

  • Mala postura
  • Falta de ejercicio
  • Actividades sedentarias
  • Exceso de peso frontal, ya sea por sobrepeso, por tener un busto grande, por embarazo…
  • Desarrollo incorrecto de un entrenamiento muscular
  • Trabajo físico que implique cargar objetos pesados

Además, existen otras causas menos frecuentes como el deslizamiento vertebral dado con motivo de la espondilolisteis, alteraciones como el pie equipo u otros problemas de espalda.

Tratamiento de la hiperlordosis lumbar

En el caso de sufrir una hiperlordosis lumbar, el tratamiento médico va enfocado a corregir la desalineación espinal existente en la parte baja de la espalda y a reducir los síntomas y molestias que sufre el paciente.

Para ello se acostumbra a indicar el consumo de determinados medicamentos para el alivio del dolor, además de indicar la necesidad de realizar ejercicio terapéutica bajo la supervisión de un fisioterapeuta. No obstante, en los casos más severos, se debe recurrir a una cirugía correctiva.