Archivo editorial

Espondilosis

La espondilosis es un término médico que se utiliza para referirse a los diversos procesos degenerativos en la columna vertebral que acompañan al proceso n…

Tipo: Guía práctica Lectura: 11 min Actualizado: 2018-12-01

Archivo editorial

Archivo editorial

Esta pieza forma parte del archivo editorial de Columnavertebral.net y debe leerse con su fecha, tono y contexto originales.

Si menciona sintomas, tratamientos, productos o servicios sanitarios, contrasta la informacion con un profesional cualificado.

Espondilosis

La espondilosis es un término médico que se utiliza para referirse a los diversos procesos degenerativos en la columna vertebral que acompañan al proceso natural de envejecimiento. Se trata de una enfermedad crónica en la que se forman crecimientos óseos en los cuerpos vertebrales (osteofitos o espondilofitos).

Al principio no causa ansiedad, pero pueden llegar a provocar rigidez en el cuello, la parte baja de la espalda o la espalda en general.

Con la edad o debido a un estilo de vida sedentario, se alteran los procesos metabólicos en los discos y los ligamentos de la columna vertebral

Esta condición se caracteriza por la degeneración del cartílago articular ubicado entre las vértebras. Estos permiten que nuestra columna vertebral realice muchos movimientos diferentes, que incluyen: la flexión, la rotación y la inclinación.

Si detenemos el desarrollo de la espondilosis a tiempo evitamos sus complicaciones, se elimina el dolor y se restablece el movimiento normal del cuello y la espalda.

Causas de espondilosis

La espondilosis se produce cuando los tejidos blandos de la columna vertebral: discos intervertebrales, tendones, ligamentos, cartílagos y músculos, pasan naturalmente por una serie de cambios degenerativos.

Para entender la causa de la espondilosis, es necesario imaginar la anatomía de la columna vertebral. Se compone de vértebras interconectadas por almohadillas elásticas – discos y se mantiene unida por dos ligamentos longitudinales: posterior y anterior.

Los procesos degenerativos relacionados con la edad que ocurren en la columna vertebral disminuyen el flujo de sangre a los discos espinales. Hay escasez de nutrientes y ocurre deshidratación de los discos y ya no pueden proteger eficazmente las vértebras de la fricción.

En consecuencia, el cartílago en las articulaciones de los arcos se desgasta gradualmente, causando que los huesos se rocen entre sí. Esta fricción puede conducir a la inflamación y provocar una producción de crecimientos óseos patológicos (espolones u osteofitos) en el área afectada y crecimiento es la espondilosis.

Además, los músculos que soportan la columna vertebral se debilitan. Los ligamentos y tendones se engrosan, se estiran y pierden elasticidad.

El disco ya no puede soportar las cargas, que cada vez son más debido a los espasmos musculares. La presión dentro del disco aumenta y el anillo fibroso circundante comienza a abultarse.

Factores de riesgo

La probabilidad de padecer de espondilosis puede aumentar por algunos factores, que incluyen:

  • Predisposición genética
  • Obesidad
  • Historial de lesiones traumáticas
  • Participación en deportes de alto riesgo, que puedan causar traumatismo súbito o permanente en las articulaciones

Síntomas de la espondilosis

La espondilosis no siempre presenta síntomas en la primera etapa. Esta condición generalmente pasa desapercibida a menos que las articulaciones se vuelvan dolorosamente rígidas. Si las raíces nerviosas que salen no estén inflamadas o comprimidas por el crecimiento óseo, no se sentirán síntomas.

Cuando ocurre la compresión de la raíz nerviosa, los síntomas de la espondilosis varían según la intensidad de la compresión y su localización.

Si el nervio se comprime en la columna cervical los síntomas se presentan en la parte superior de la espalda, hombros, brazos, manos y dedos. Por otro lado, si el nervio ciático se contrae en la columna lumbar, los síntomas se sienten en la parte inferior de la espalda, glúteos, piernas, pies y dedos de los pies.

Las personas que sufren de espondilosis durante mucho tiempo no pueden encontrar una posición cómoda durante el sueño debido a la constante sensación de incomodidad. Si presenta espondilosis lumbar, se acurruca para reducir el dolor, la tensión y el malestar.

En etapas avanzadas de espondilosis, se observa una acumulación de osteofitos. Hay compresión de los nervios, causando dolor severo. Progresa la rigidez de la espina. En la región cervical, se siente dolor en la parte posterior de la cabeza, dolor de cabeza, inestabilidad de la presión y adormecimiento de la mano.

En la espondilosis torácica se manifiesta dolor en el pecho y rigidez entre los omóplatos. Aparecen molestias en las nalgas, rigidez y pérdida de sensación en las piernas.

Síntomas más comunes

Independientemente de la ubicación de la espondilosis, los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor localizado en la columna cervical o lumbar
  • Entumecimiento, hormigueo o pérdida de sensación de las extremidades
  • Rango de movimiento reducido en la columna
  • Debilidad muscular
  • Rigidez de las articulaciones

Estos síntomas suelen ser más intensos en la mañana, al despertar, pero muestran mejoría al comenzar a moverse.

Diagnóstico de espondilosis

El diagnóstico primario de espondilosis comienza con un examen en el consultorio de un neurólogo. De acuerdo con los resultados, el médico puede prescribir una prueba de mayor precisión.

Los rayos X pueden revelar la presencia de osteofitos y una disminución en la altura de los discos intervertebrales. Pero la tomografía computarizada (TC) y la imagen de resonancia magnética (IRM), son más precisas.

Con la TC se puede detectar cambios en los huesos asociados con la espondilosis. La IRM permite detectar anomalías de los discos, los ligamentos y los nervios.

Tratamientos de la espondilosis

El objetivo del tratamiento de la espondilosis es detener el desarrollo de la enfermedad, aliviar los síntomas y aumentar el rango de movimientos en el cuello y  la espalda.

Tratamiento conservador

Se puede experimentar un alivio significativo con el uso de tratamientos conservadores. El tratamiento conservador debe dirigirse a la causa de la aparición de los síntomas, y no solo a reducir la incomodidad.

Medicamentos

Los medicamentos recetados o de venta libre se utilizan a menudo para reducir el malestar.

Algunos medicamentos recomendados para reducir los síntomas de la espondilosis incluyen:

Analgésicos. Estos ayudan a reducir el dolor. Solo los analgésicos recetados ayudan a hacer frente al dolor intenso.

Antiinflamatorios no esteroides. Alivian la inflamación.

Inyecciones epidurales de esteroides. Se aplican para reducir la inflamación severa alrededor de la raíz nerviosa que se encuentra pinzada, causando un adormecimiento temporal en el área afectada.

Actividad física y ejercicios

Los fisioterapeutas recomiendan ejercicios especiales para pacientes con espondilosis. Estos ejercicios buscan restablecer la fuerza y ​​la flexibilidad de la columna vertebral y de los músculos que la sostienen.

La actividad física puede ayudar a expandir el rango de movimiento y restaurar la salud de la columna. El yoga y la acupuntura también funcionan para aliviar los síntomas.

Para la prevención de la espondilosis, es necesario practicar la actividad física a diario. Si estas envejeciendo, necesitas hacer una serie de ejercicios especiales o hacer yoga. La combinación perfecta es gimnasia y natación.

Descanso

Si el dolor interfiere con las acciones de rutina, uno o dos días de descanso es perfectamente posible. Pero debe tener en cuenta que descansar demasiado es perjudicial.

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico de la espondilosis está raramente indicado, pero si los síntomas de la espondilosis persisten después de muchas semanas o meses de tratamiento conservador, se puede recomendar la cirugía al paciente.

Sin embargo, al considerar la posibilidad de una cirugía se debe estar consciente que la cirugía abierta en la columna es extremadamente agresiva y no es la única forma de reducir los síntomas.

Lectura prudente antes de actuar

La informacion sobre espalda, columna y salud cambia segun edad, antecedentes, pruebas, exploracion fisica y evolucion de los sintomas. Antes de aplicar una recomendacion de un articulo antiguo o de una pieza comercial, conviene separar tres cosas: que sintomas tienes, que datos faltan y que decisiones deberia tomar un profesional. Un dolor leve y reciente puede requerir observacion, movimiento suave y descanso relativo, pero un dolor intenso, fiebre, perdida de fuerza, adormecimiento progresivo, traumatismo, dolor nocturno que no cede o problemas para controlar esfinteres exige prioridad sanitaria. Las fuentes generales sirven para preparar preguntas, no para elegir medicacion, suplementos, cirugia, manipulaciones o tratamientos por cuenta propia.

Si el texto habla de productos, clinicas, terapias, CBD, suplementos, esteroides, pruebas diagnosticas o servicios concretos, leelo como informacion editorial y verifica fecha, evidencia y riesgos. Anota que parte es experiencia, que parte es promocional y que parte coincide con fuentes sanitarias reconocidas. Para una consulta, lleva duracion del dolor, zona, irradiacion a brazo o pierna, actividades que empeoran, descanso, medicacion usada, antecedentes, embarazos, enfermedades previas y pruebas disponibles. Esta web ayuda a ordenar esa conversacion; no diagnostica ni sustituye una valoracion medica.

Preguntas que conviene llevar a consulta

Despues de leer, formula preguntas concretas. Por ejemplo: que sintomas son esperables, que cambios obligan a volver antes, que actividad puedes mantener, que movimientos conviene evitar durante unos dias, que medicacion o suplemento no debes mezclar, que pruebas tienen sentido y que resultados cambiarian el plan. Si el articulo menciona una clinica, un producto o una tecnica, pregunta tambien por alternativas, contraindicaciones, evidencia, coste y seguimiento.

Una decision prudente suele empezar por lo basico: evolucion, intensidad, perdida de funcion y contexto. No todos los dolores de espalda requieren pruebas de imagen, y no todas las pruebas explican por si solas el dolor. Del mismo modo, una mejora temporal no confirma que una terapia sea adecuada para todo el mundo. Si tienes enfermedades previas, embarazo, tratamientos anticoagulantes, antecedentes oncologicos, fiebre, traumatismo reciente o sintomas neurologicos, el margen para probar consejos generales es menor.

Conserva esta lectura como apoyo para ordenar ideas. La decision importante es saber cuando esperar, cuando modificar habitos y cuando pedir ayuda. Ante duda razonable, dolor que progresa o signos de alarma, el camino mas seguro es la valoracion sanitaria.

Cierre editorial

Si necesitas actuar hoy, resume el articulo en dos columnas: lo que puedes observar sin riesgo y lo que requiere confirmacion profesional. Observa dolor, movilidad, descanso y actividades que empeoran; deja para consulta decisiones sobre pruebas, medicamentos, infiltraciones, cirugia, terapias intensivas o productos con promesas amplias. Esta separacion reduce errores y ayuda a que la lectura sea una preparacion, no un sustituto de la atencion sanitaria.

Laura Martín

Autora de la guia

Laura Martín

Editora divulgativa de salud de espalda

Laura Martín coordina guías claras sobre espalda, postura y preparación de consulta con lenguaje prudente y fuentes sanitarias reconocidas.

Credenciales: Investigación documental, curación editorial y revisión de archivo; no sustituye consulta clínica.

Experiencia: Conservación del histórico editorial de Columnavertebral.net y actualización de guías prácticas para lectores no especialistas.

Actualizado: 2018-12-01 Politica editorial Correcciones

Por que confiar

Diferenciamos guías nuevas de archivo importado, priorizamos señales de alarma y enlazamos fuentes sanitarias reconocidas.

Compartir

Guarda o comparte esta guia con el enlace limpio.