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Ejercicios para la hernia discal

Cuando hablamos de hacer ejercicios para el fortalecimiento y mejora de la hernia discal, tenemos que tener en cuenta que hay que comenzar de forma moderad…

Tipo: Guía práctica Lectura: 7 min Actualizado: 2016-01-31

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Si menciona sintomas, tratamientos, productos o servicios sanitarios, contrasta la informacion con un profesional cualificado.

Ejercicios para la hernia discal

Cuando hablamos de hacer ejercicios para el fortalecimiento y mejora de la hernia discal, tenemos que tener en cuenta que hay que comenzar de forma moderada y si es posible con la ayuda o supervisión de un experto.

De todas formas, existen algunos ejercicios que realizados correctamente y como se indica, resultan de una gran ayuda para mejorar la salud, la movilidad e incluso disminuir en algunos casos el dolor de la hernia discal.

Prepárate para los ejercicios

Siempre tienes que estar cómodo para hacer los ejercicios y lo mejor es llevar ropa cómoda que no nos presione y nos ayude a traspirar correctamente.
La superficie tiene que ser lisa y sin deformaciones para evitar posibles lesiones al realizar el ejercicio mal. Si en algún momento es necesario hacer ejercicios en el suelo, se recomienda utilizar una superficie en la que apoyarnos, para estar cómodos y amortiguar en lo máximo los impactos sobre la espalda.

Al principio las rutinas no deben durar más de 10 o 12 minutos, para ir aumentando paulatinamente a lo largo de la semana, hasta llegar incluso a los 40 minutos. El trabajo hay que hacerlo durante al menos 5 días a la semana y descansar 1 o 2.

Hay que ser consciente de la respiración y no dejar de hacerlo en ningún momento, tratando de tomar aire por la nariz y expulsarlo por la boca.

Los movimientos serán al principio lentos pero seguros, hasta comprobar la capacidad y la elasticidad de nuestro cuerpo. Nunca hacer movimientos bruscos que puedan producir lesiones además de las que ya tenemos.

Ejercicios

Los ejercicios los puedes realizar en casa, a tu ritmo y en el horario que mejor te convenga, pero también puedes cumplimentar una buena tabla de ejercicios con otras actividades como:

• Bicicleta estática
• Natación
• Running pool. Simular que se corre pero dentro del agua, para evitar el impacto sobre la espalda.
• Pilates
• Yoga
• Estiramientos o «stretching»
• Ejercicios en suelo

Se recomienda comenzar de forma modera y con los ejercicios de suelo es más fácil iniciar una rutina.

Ejercicios de suelo

Todos los ejercicios se realizan en el suelo y para ellos es necesario colocar una superficie acolchada para evitar dañar la zona de la espalda con el propio peso.

• Rodilla al pecho. Éste ejercicio es muy efectivo para estirar la parte inferior de la espalda. Te tumbas sobre la espalda, agarras la rodilla derecha con las manos y en posición de 45 grados, la acercamos suavemente hacia el pecho. Mantén la posición durante unos 5 segundos. Vuelves al inicio y haces lo mismo con la otra rodilla. Hazlo 10 veces con cada rodilla (a esto se le denomina serie). Descansas 20 segundos y vuelves otra serie, así hasta hacer 3.
• Contracción abdominal. Boca arriba en el suelo, dobla las rodilla formando un ángulo de 45 grados, apoyando la planta de los pies en el suelo. Mantén ambos brazos a cada lado del cuerpo, estirados y con las palmas de las manos hacia abajo. Contrae la zona abdominal y «empuja» la zona lumbar como si quisieras borrar la curvatura natural. Hazlo durante 15 veces (esto es una serie) y descansa 20 segundos. Repite la serie 3 veces.
• Estiramiento del gato. En el suelo te colocas a cuatro patas y elevas la espalda formando una suave curva hacia arriba hasta formar una especie de «puente» con tu cuerpo. La cabeza debe mirar hacia el suelo. Mantén 10 segundos y curva la espalda hacia abajo, todo lo que puedas, mientras mantienes la cabeza hacia arriba. Mantén 10 segundos y descansa otros 20 segundos. Repite la serie 3 veces.

Lectura prudente antes de actuar

La informacion sobre espalda, columna y salud cambia segun edad, antecedentes, pruebas, exploracion fisica y evolucion de los sintomas. Antes de aplicar una recomendacion de un articulo antiguo o de una pieza comercial, conviene separar tres cosas: que sintomas tienes, que datos faltan y que decisiones deberia tomar un profesional. Un dolor leve y reciente puede requerir observacion, movimiento suave y descanso relativo, pero un dolor intenso, fiebre, perdida de fuerza, adormecimiento progresivo, traumatismo, dolor nocturno que no cede o problemas para controlar esfinteres exige prioridad sanitaria. Las fuentes generales sirven para preparar preguntas, no para elegir medicacion, suplementos, cirugia, manipulaciones o tratamientos por cuenta propia.

Si el texto habla de productos, clinicas, terapias, CBD, suplementos, esteroides, pruebas diagnosticas o servicios concretos, leelo como informacion editorial y verifica fecha, evidencia y riesgos. Anota que parte es experiencia, que parte es promocional y que parte coincide con fuentes sanitarias reconocidas. Para una consulta, lleva duracion del dolor, zona, irradiacion a brazo o pierna, actividades que empeoran, descanso, medicacion usada, antecedentes, embarazos, enfermedades previas y pruebas disponibles. Esta web ayuda a ordenar esa conversacion; no diagnostica ni sustituye una valoracion medica.

Preguntas que conviene llevar a consulta

Despues de leer, formula preguntas concretas. Por ejemplo: que sintomas son esperables, que cambios obligan a volver antes, que actividad puedes mantener, que movimientos conviene evitar durante unos dias, que medicacion o suplemento no debes mezclar, que pruebas tienen sentido y que resultados cambiarian el plan. Si el articulo menciona una clinica, un producto o una tecnica, pregunta tambien por alternativas, contraindicaciones, evidencia, coste y seguimiento.

Una decision prudente suele empezar por lo basico: evolucion, intensidad, perdida de funcion y contexto. No todos los dolores de espalda requieren pruebas de imagen, y no todas las pruebas explican por si solas el dolor. Del mismo modo, una mejora temporal no confirma que una terapia sea adecuada para todo el mundo. Si tienes enfermedades previas, embarazo, tratamientos anticoagulantes, antecedentes oncologicos, fiebre, traumatismo reciente o sintomas neurologicos, el margen para probar consejos generales es menor.

Conserva esta lectura como apoyo para ordenar ideas. La decision importante es saber cuando esperar, cuando modificar habitos y cuando pedir ayuda. Ante duda razonable, dolor que progresa o signos de alarma, el camino mas seguro es la valoracion sanitaria.

Cierre editorial

Si necesitas actuar hoy, resume el articulo en dos columnas: lo que puedes observar sin riesgo y lo que requiere confirmacion profesional. Observa dolor, movilidad, descanso y actividades que empeoran; deja para consulta decisiones sobre pruebas, medicamentos, infiltraciones, cirugia, terapias intensivas o productos con promesas amplias. Esta separacion reduce errores y ayuda a que la lectura sea una preparacion, no un sustituto de la atencion sanitaria.

Laura Martín

Autora de la guia

Laura Martín

Editora divulgativa de salud de espalda

Laura Martín coordina guías claras sobre espalda, postura y preparación de consulta con lenguaje prudente y fuentes sanitarias reconocidas.

Credenciales: Investigación documental, curación editorial y revisión de archivo; no sustituye consulta clínica.

Experiencia: Conservación del histórico editorial de Columnavertebral.net y actualización de guías prácticas para lectores no especialistas.

Actualizado: 2016-01-31 Politica editorial Correcciones

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