Cuidados de una lordosis lumbar

Nuestra espalda se encuentra  compuesta por diferentes segmentos llamados vértebras, unos segmentos que se une entre ellos para formar la columna vertebral, pero esta estructura no es rectilínea sino que se encuentra formada por diferentes curvas (lordosis y cifosis) que desempeñan una función fundamental para el soporte eficiente del peso corporal.

Con motivo del paso del tiempo, la edad, el estrés, la falta de ejercicio, etcétera, estas curvas tienden a sufrir modificaciones, e incluso a perderse o invertirse, haciendo que se genere una rectificación lumbar o pérdida de la curvatura lordótica lumbar, hiperlordosis lumbar baja.

Esto provoca que haya una mala adaptación en la distribución del peso y a la hora de mover y soportar cargas, lo que con el paso del tiempo hace que se origen problemas en la espalda varias, como protusiones discales, deshidratación discal, herniaciones, etcétera.

¿Qué es la lordosis lumbar y cuáles son sus causas?

La lordosis lumbar es una curva hacia adentro de la columna lumbar, que se sitúa por encima de los glúteos. Un pequeño grado de lordosis es lo habitual y normal, aunque en el caso de que nos encontremos con una persona que tiene demasiada curvatura lordótica nos encontraremos con lo que se conoce como hiperlordosis.

La lordosis tiende a hacer que se muestren unas nalgas muy prominentes. Los pacientes que tienen una hiperlordosis se encontrarán con que padecen de un gran especio por debajo de la región lumbar cuando se colocan boca arriba sobre una superficie dura.

En algunos casos se tiene una lordosis más pronunciada en el caso de los niños, pero habitualmente se corrige por sí misma a medida que el niño crece. Esto recibe el nombre de lordosis juvenil benigna.

La espondilolisteis puede llegar a provocar que aparezca una lordosis. Esta es una afección en la cual un hueso (vértebra) en la columna vertebral se sale de la posición correcta sobre el hueso que se encuentra debajo del mismo. Se puede llegar a nacer con ello y se puede desarrollar también con motivo de la realización de distintas actividades deportivas como gimnasia; y también puede llegar a darse el caso de que se desarrolle junto con artritis en la columna vertebral.

Las causas menos frecuentes en el caso de los niños son la acondroplasia, que se un trastorno de crecimiento óseo que provoca el tipo más común de enanismo; distrofias musculares; y otras enfermedades genéticas.

Cuidados de una lordosis lumbar

En la gran mayoría de las ocasiones la lordosis no se trata si la espalda es flexible, ya que en su mayoría es poco probable que llegue a progresar o que llegue a ocasionar síntomas sobre la persona que se ve afectada.

Sin embargo, cuando se observe que el menor tiene una postura exagerada o una espalda muy curvada, será necesario consultar con un profesional médico. El profesional médico se encargará de llevar a cabo una exploración física. Para examinar la columna vertebral se le puede pedir al niño que se incline hacia adelante, hacia los lados y que se pueda acostar sobre una mesa.

En el caso de que se trate de una curvatura lordótica flexible, es decir, cuando el niño se inclina hacia adelante, la curva se invierte por ella misma, por lo general no es algo que se preocupante. En el caso de que la curva no se desplace, sin embargo, será necesario realizar una evaluación y tratamiento médico.

En ocasiones se necesita de diferentes exámenes, sobre todo en el caso de que se trate de pacientes en los que la curva no se dobla, es decir, que parece «fija», pudiendo ser algunas de estas pruebas las siguientes:

  • Radiografía de la columna lumbosacra
  • Resonancia magnética de columna
  • Exámenes de laboratorio
  • Otros exámenes para descartar posibles trastornos que puedan estar provocando la afección.

Una problema lumbar que se puede corregir

La lordosis lumbar se caracteriza por una curvatura exagerada, que se aprecia a simple vista, ya que la postura normal de la columna no se respeta, sino que se ve alterada por este accidente. Las personas que lo padecen acostumbran a tener los glúteos más prominentes de lo que estamos acostumbrados, ya que al desplazarse la columna, el coxis se ve afectado obligando a los glúteos a que sobresalgan hacia afuera.

Como ya hemos mencionado, la  lordosis no da síntomas ni malestar, aunque todo ello dependerá del grado que se sufra y de las circunstancias de cada persona en particular; y es que en el caso de que la lordosis se junte con otras desviaciones lumbares todo se puede complicar y se pueden llegar a padecer fuertes dolores en esta parte del cuerpo.

En el caso de que se trate de una desviación mínima no se notará ningún efecto, ya que esto no afecta al funcionamiento adecuado del organismo, sino que según pasa el tiempo, la columna se desplaza y se incrementa la curvatura.

Para que una lordosis no siga progresando y acabe siendo un problema, se deben tomar algunas medidas. Aunque en algunas ocasiones la malformación viene dada por factores genéticos, por lo general viene provocado por malas posturas o falta de tono muscular en la zona lumbar.

Afortunadamente, la lordosis no es un problema que no tenga remedio, ya que se puede mejorar su estado y corregirla a través de una serie de medidas. Para empezar se recomienda fortalecer la parte lumbar, ya que unos músculos fuertes contribuyen a lograr una columna recta. Para lograrlo habrá que trabajar los abdominales y lumbares de la misma manera, de manera que se mantenga un equilibrio entre ambos grupos musculares.

Por otro lado, será necesario corregir la postura. Muchas veces la lordosis se produce por forzar la columna durante largos periodos de tiempo. Para poder corregirla de una manera simple habrá que mantenerse relajado y evitar acumular tensión en la parte baja de la espalda, es decir, en la zona lumbar.

De esta manera, aunque se trata de un problema que puede llegar a causar molestias, sobre todo con el paso del tiempo, es posible llegar a corregirla.