¿Cuándo está indicada la rizólisis?

La rizolisis es una técnica quirúrgica no quirúrgica para el tratamiento del dolor lumbar causado por diversos orificios en la región espinal que requieren tratamiento sin necesidad de tratamiento hospitalario. La hemodiálisis radical se realiza en quirófano, el paciente está acostado, en caso de degeneración de las raíces lumbares y espinales, o expuesto en caso de dolor de cuello. La cirugía se realiza bajo anestesia local y controlada por rayos X, y en algunos casos se puede utilizar anestesia siempre que no interfiera con la cirugía.

Este tratamiento está indicado para el dolor que se produce durante el movimiento donde los nervios que salen de la columna hacia las extremidades no se ven afectados. Solo es eficaz en pacientes con lesiones crónicas en las articulaciones de la columna donde se conectan los nervios faciales. Siempre es el último recurso porque los nervios no se regeneran y este tratamiento depende de destruirlos.

Beneficios de la rizolisis

La rizolisis es una técnica no quirúrgica que puede tratar el dolor lumbar en algunos casos derivado de varios orificios en la zona de la columna a tratar.

Esta técnica puede tratar el dolor que surge en las articulaciones de la columna (dolor de cuello, espalda o espalda baja) sin intervención quirúrgica sin necesidad de anestesia general ni hospitalización. Está indicado para el dolor mecánico (con movimiento) donde los nervios que salen de la columna vertebral de las extremidades no están afectados. Se basa en la presencia de terminaciones nerviosas que transmiten las sensaciones de dolor desde las articulaciones de las dos vértebras, cuyos extremos se pueden cambiar con pulsos de radiofrecuencia para que dejen de generar impulsos de dolor primarios y en ocasiones únicos. Síntomas de la enfermedad degenerativa de la columna.

Cómo funciona la rizolisis

La rizolisis consiste en la destrucción, mediante pulsos de radiofrecuencia, de algunas de las terminaciones nerviosas que transmiten el dolor desde las articulaciones de las dos vértebras. Se aplican pulsos de radiofrecuencia a través de una aguja enfocada en un nervio específico y bajo control de rayos X.

Una vez que la aguja está en la posición correcta, se realizan una serie de pruebas para determinar su posición. Localice el nervio que causa el dolor y asegúrese de que esté en la posición óptima. La impresión que tendrá el paciente durante este procedimiento será una sensación de hormigueo. Durante el procedimiento, su profesional médico le indicará cómo se siente. Si la aguja está cerca de las raíces nerviosas principales, la sensación será una sacudida en la pierna. Una vez completadas todas las pruebas, se realiza una escisión de la rizolisis, que dura aproximadamente 1 minuto.

Durante el período preoperatorio, el paciente debe completar el formulario de consentimiento correspondiente. Además, se realizará un estudio de coagulación y posteriormente se seguirán los cuidados habituales previos a la intervención: esterilidad del paciente, lugar de la intervención y revisión de la medicación utilizada para realizar la defecación.

Cuidados tras una intervención de rizolisis

Dado que se trata de un procedimiento ambulatorio, el paciente debe tener un breve descanso, de 30 a 60 minutos, y poder irse a casa después de unas horas. Su médico le recomendará descansar el resto del día y realizar actividades no extenuantes durante los próximos dos días.

Es posible que notes algún tipo de dolor o entumecimiento en la zona donde se aplicó el tratamiento. En casos raros, el dolor que sentía antes del procedimiento puede empeorar. Para ello, puedes utilizar analgésicos o aplicar hielo o calor para reducir las molestias. Los resultados pueden tardar de dos a tres semanas. Si el dolor regresa, se puede repetir el procedimiento o realizar otro tratamiento.

Cuando se indica una rizolisis lumbar, cervical o facetaria

Solo si sospecha que los nervios cerca de las articulaciones de la columna probablemente sean la causa del dolor; Un examen físico y el apoyo de imágenes pueden ser suficientes para hacer un buen diagnóstico. Mientras otros tratamientos conservadores no den los resultados deseados y tus molestias sean prolongadas e intensas y te impidan hacer una vida normal…

Solo en estos casos tu médico puede recomendarte un tratamiento para la rizolisis cervical (cervicalgia)rizolisis dorsal (por dorsalgia) o rizolisis lumbar (por lumbalgia).

La rizolisis a menudo se usa para aliviar el dolor si está bien localizado y no se ha propagado a otras áreas. Siempre y cuando no sienta pérdida de fuerza, sensibilidad o reflejos en brazos o piernas. Si esto sucede, la fuente del dolor puede ser diferente.

Riesgos

La mayoría de los pacientes pueden llevar una vida seminormal desde el primer día; Solo es necesaria una comodidad relativa… En cualquier caso, no te dejes vencer si no notas una mejora significativa al cabo de unos días. Muchos pacientes realmente no notan los efectos beneficiosos de la disolución de la raíz durante una semana o dos.

Tampoco es raro notar entumecimiento u hormigueo en el área después de salir del quirófano.

Afortunadamente, sus riesgos más graves son excepcionales e implican una excesiva difusión del anestésico local, daños accidentales en los nervios cercanos o incluso, en casos excepcionales, infección o sangrado en la zona tratada. Si tiene fiebre o entumecimiento en las manos o los pies, debe acudir a la sala de emergencias.

Lo más habitual es indicar y aplicar bien la técnica: notarás una notable mejoría y pronto podrás volver a tu vida normal incluyendo los ejercicios de rehabilitación recomendados para evitar o reducir la intensidad de nuevos episodios de dolor.

Es importante saber que aún con la técnica adecuada… sus efectos pueden desaparecer con el tiempo… y las molestias pueden reaparecer.

Es una de las técnicas más utilizadas en clínicas y consultorios privados, y los pacientes tienen dudas similares sobre el coste del tratamiento de conducto. Su precio es muy variable y puede costar desde unos 1.500 euros a hasta 6.000 euros