¿Cuáles son las diferencias entre lumbago y ciática?

Cuando hablamos de lumbalgia estamos haciendo referencia a uno de los motivos más frecuentes por los cuáles se realizan consultas en el ámbito de la traumatología, además de la causa más habitual por la cual se producen limitaciones en la actividad diaria en personas mayores de 40 años. El lumbago es un dolor que se origina en la región lumbar, es decir, en la parte inferior de la espalda, y que puede llegar a suponer un gran problema por el dolor que origina y la falta de movilidad que podrá provocar en aquella persona que la sufre.

¿Cuál es la diferencia entre el lumbago y la ciática?

Es importante saber distinguir entre lumbago y ciática. Mientras que en el caso de la lumbalgia el dolor se encuentra totalmente focalizado en la región lumbar, sin que tenga lugar una irradiación definida en otras zonas del cuerpo, en el caso de la ciática se trata de un dolor lumbar por irritación de alguna raíz nerviosa de esta región y llega a irradiarse para afectar a otras zonas del cuerpo, como la zona de los glúteos o las extremidades inferiores.

Causas de la lumbalgia

En lo que respecta a la lumbalgia, hay que conocer las causas que lo pueden provocar, y es que en el 50% de las ocasiones tienen su origen en contracturas o alteraciones degenerativas de la columna lumbar, y remiten en un periodo de tiempo aproximado de entre 7 y 10 días. El tipo de dolor lumbar que tiene una duración inferior a las 6 semanas recibe el nombre de lumbalgia aguda.

Se puede hablar de lumbalgia subaguda en aquellos casos en los que evoluciona en un tiempo de 6 a 12 semanas, mientras que se considera que estamos ante una lumbalgia crónica cuando se superan las 12 semanas de duración. En este tipo de ocasiones es necesario un estudio con pruebas complementarias que nos puedan ayudar a encontrar los motivos de la patología.

Asimismo, el dolor lumbar puede venir dado por distintas alteraciones en estructuras anatómicas de la región lumbar de la columna vertebral, que tenga lugar en vértebras, ligamentos, musculatura, discos intervertebrales, articulaciones facetarías, etcétera.

Para distinguir el origen de las lumbalgias, es posible clasificarlas en dos, que son las siguientes:

Lumbalgia mecánica

El lumbago mecánico llega a causa de una disfunción osteomuscular en la columna lumbosacra, que provoca alteraciones funcionales o estructurales:

  • Hernias discales.
  • Escoliosis.
  • Espondilolisis / Espondilolistesis
  • Fracturas vertebrales traumáticas o patológicas (osteoporosis o metástasis)
  • Inestabilidad segmentaria (espondiloartrosis)
  • Síndrome del espacio glúteo profundo (síndrome piramidal)
  • Estenosis de canal / Estenosis foraminal

Lumbalgia no mecánica

El lumbago no mecánico es menos frecuente y el origen puede venir dado por:

  • Enfermedades óseas
  • Enfermedades inflamatorias
  • Trastornos circulatorios
  • Dolores neuropáticos
  • Espondilitis infecciosa
  • Visceral
  • Tumores

Síntomas del lumbago

El principal síntoma de la lumbalgia es el dolor. Cuando este dolor de la región lumbar es de origen mecánico, que se caracteriza por aumentar de manera considerable cuando se produce una actividad física y que va a menos cuando se realiza reposo, el tratamiento analgésico-antiinflamatorio, y el incremento progresivo de la actividad.  No es frecuente que la lumbalgia llegue a provocar trastornos a la hora de conciliar el sueño, si bien en algunos casos puede llegar a dificultar por completo la comodidad del sueño.

Cuando se trata de un lumbago no mecánico se presenta un dolor matutino y un trastorno del sueño. En este tipo de casos, no suele ser suficiente con el reposo para mejorar el paciente, y el diagnóstico es fundamental para poder tratar de una manera correcta la lesión.

Diagnóstico del lumbago

Para efectuar un correcto diagnóstico del lumbago, es necesario contar con un historial clínico detallado a través de una exploración física completa.

Para ello se observará la historia clínica investigando antecedentes personales y las patologías en curso, además de identificar las causas del dolor y debiendo discriminar entre lumbalgia y lumbociática, además de contrastar diferentes variables como la evolución del dolor.

Durante la exploración física se evalúa al paciente, con aspectos como el tipo de marcha, la actitud postural y las limitaciones funcionales. Se tendrá que valorar la movilidad activa en todos los planos, además de evaluar posibles afectaciones radiculares, realizar pruebas de elongación radicular y alteraciones de fuerza, atrofias o alteraciones en los reflejos.

Tratamiento del lumbago

El tratamiento de la lumbalgia puede ser conservador o quirúrgico. Para elegir uno u otro es decisivo tener en cuenta la patología que la desencadena, así como la intensidad y la duración del dolor, ya que la operación quirúrgica se lleva a cabo cuando la patología es una ciática o hernia lumbar.

En principio, la lumbalgia se suele tratar con analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares, con el apoyo de una rehabilitación física activa. En este caso, al contrario de lo que se pueda pensar, se debe evitar el reposo absoluto en cama así como las maniobras pasivas, los malos hábitos posturales, el descenso del peso corporal y el tabaco. De igual forma, es necesario mantener un adecuado tono muscular eficaz dorso-lumbar y abdominal, de forma que se evite recaer en el mismo problema.

En función de la duración del proceso y su intensidad, así como la recurrencia del problema y si fracasa el tratamiento conservador, podría llegar a ser necesario optar por la realización de un tratamiento quirúrgico.

Por otro lado, existen diferentes actividades deportivas que se recomiendan para poder hacer frente de una manera eficaz a la lumbalgia. Para empezar, es recomendable andar para poder favorecer la recuperación del lumbago, pero también practicar natación y yoga. Es aconsejable, en todo caso, recurrir a los servicios de profesionales que puedan ofrecer el asesoramiento y las indicaciones oportunas para poder hacer frente a este problema de salud.

En cada caso es necesario tratar la patología de una manera particular y personalizada, además de indicar los diferentes ejercicios que se pueden realizar en el propio hogar para poder hacer frente a una lumbalgia que puede llegar a ocasionar importantes problemas y dolores. En determinados casos también se puede llegar a indicar el uso de fajas lumbares para la recuperación del lumbago.