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Coxidinia

El dolor en el coxis se conoce como coxidinia. El coxis es la última pieza ósea de la columna vertebral, se encuentra en el área localizada en la parte inf…

Tipo: Guía práctica Lectura: 10 min Actualizado: 2018-07-28

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Coxidinia

El dolor en el coxis se conoce como coxidinia. El coxis es la última pieza ósea de la columna vertebral, se encuentra en el área localizada en la parte inferior de la espina dorsal, justo encima de las nalgas.

La coxidinia se centra en este hueso multisegmentado. Aunque el coxis es pequeño, tiene un trabajo importante: estabiliza el cuerpo al sentarse. Algunos tendones, músculos y ligamentos atraviesan esta área.

Un coxis lesionado puede presentar dolor variable de leve a intenso, empeorando al sentarse o levantarse. También se puede sentir coxidinia al defecar o cuando se mantienen relaciones sexuales. Algunas mujeres, durante su período, manifiestan incomodidad en esa área.

El dolor por coxigodinia es más común en mujeres que en hombres. La razón es porque la fisionomía es distinta y en consecuencia el coxis tiene movimientos distintos entre ambos sexos.

Cuando el dolor es muy intenso, se puede extender hacia las piernas. En algunos casos el dolor se alivia al pararse o caminar, porque estos movimientos liberan la presión sobre el coxis.

¿Qué causa la coxidinia?

La coxidinia se origina cuando el coxis o el tejido circundante ha sufrido algún daño. Esta es la causa del dolor (especialmente al sentarse) que se siente en la base de la columna vertebral. Existen casos donde no se puede identificar la causa, en otros casos el coxis puede dañarse por:

Lesión en el coxis

Si sufres un fuerte impacto en la base de tu columna, puedes lastimar tu coxis. Las lesiones pueden variar de maltratado, dislocado o fracturado. Las personas que practican deportes de contacto, están expuestos a recibir una patada accidental o puede ser causada por accidentes de tránsito, por poner un ejemplo.

Lesión por esfuerzo repetitivo

La coxidinia puede aparecer en deportistas que practican ciclismo o el remo. El motivo es que para realizar este ejercicio, la persona debe inclinarse continuamente hacia adelante, al tiempo que estira la base de la columna vertebral.

Al repetir prolongadamente este movimiento, los músculos y ligamentos que se encuentran alrededor del coxis pueden tensarse y estirarse. Si esto ocurre, los músculos ya no podrán sujetar el coxis, ni mantenerlo en la posición correcta, causando dolor.

Labor de parto

La coxidinia puede presentarse al momento del alumbramiento. Al final del embarazo, el coxis se vuelve más flexible, pudiendo incluso, doblarse y ceder durante el parto. También puede aparecer coxidinia, porque los músculos y ligamentos se estiran demasiado al dar a luz.

Mala postura corporal

Para evitar dolor en el coxis, debemos mantener una postura consciente. Mantener una mala postura corporal durante largos períodos de tiempo, puede ejercer presión excesiva es esa zona. Como resultado se genera dolor que tiende a aumentar si se permanece en esa posición.

Peso corporal desproporcionado

Tener sobrepeso puede ejercer una presión excesiva sobre el coxis al sentarse. Igualmente si es muy delgado, porque el déficit de grasa en los glúteos, puede promover roce en los tejidos que rodean el coxis.

Edad avanzada

Cuando envejecemos, los discos del cartílago del coxis pueden sufrir desgaste. Los huesos del coxis tienden a fusionarse estrechamente, lo que provoca coxidinia.

¿Qué debo hacer si tengo dolor en la zona del coxis?

El primer paso, en caso de coxidinia, es consultar con un médico. Generalmente, presentar dolor en el coxis no es motivo de alarma, pero en algunos casos es la respuesta a una lesión en la zona. A través del tacto, el médico puede descartar algún crecimiento anómalo en el área del coxis.

El especialista puede recomendar una radiografía o una resonancia magnética, para descartar posibles fracturas o tumores que puedan estar causando presión sobre el mismo. Las radiografías se deben tomar en diferentes posiciones (sentado y de pie), para mostrar con mejor precisión el problema en el coxis.

Tratamiento para la coxidinia

Los pacientes con coxidinia deben usar asientos acolchados y evitar sentarse por largos períodos. Si el dolor es fuerte, tome mucho descanso. Evite llevar ropa muy ajustada al cuerpo, que pueda causar presión sobre el coxis. En caso de no conseguir alivio, el médico puede recomendar algunos de estos tratamientos:

Medicamentos antiinflamatorios y analgésicos

Cuando el dolor no es muy grave, puede desaparecer con el uso de analgésicos. Existen analgésicos antiinflamatorios no esteroideo, como el ibuprofeno, de venta libre, sin receta médica. Este puede aliviar el dolor y reducir la inflamación en el coxis. El paracetamol puede ser una alternativa, si el paciente es alérgico a los componentes del ibuprofeno.

Si se presenta un dolor severo, el tratamiento requiere un analgésico más fuerte como codeína o tramadol (Adolonta). Pero puede causar efectos secundarios como mareos, dolores de cabeza o estreñimiento. Estos medicamentos deben ser administrados por un corto tiempo, porque pueden causar adicción.

Inyección de corticosteroides

En algunas ocasiones, la coxidinia no responde a los analgésicos. El médico puede recomendar inyecciones de esteroides alrededor del coxis, para reducir la inflamación y el dolor. Estas inyecciones pueden ir acompañadas de anestesia local, para aumentar su efectividad.

Las inyecciones sirven para aliviar los síntomas de la coxidinia, pero no curan la condición. Colocar más inyecciones de las recetadas por el especialista, pueden dañar el coxis. Los efectos duran poco tiempo, pero no se debe recibir el tratamiento más de dos veces al año.

Terapia física

Cuando el dolor no mejora en algunas semanas, el médico puede referirlo a un fisioterapeuta. Este conoce perfectamente los ejercicios para fortalecer los músculos que rodean el coxis. También puede aconsejarlo sobre la postura correcta y el movimiento para ayudar a reducir el dolor.

El fisioterapeuta puede aplicar técnicas de masaje y estiramiento. También puede utilizar la técnica de manipulación del coxis, que consiste en introducir un dedo vía rectal, para llevar el coxis a su posición original.

Cirugía

La cirugía para la coxidinia es el último recurso, generalmente se recomienda cuando todos los otros tratamientos han fallado. Esta cirugía puede implicar la extirpación parcial o total del coxis, procedimiento que se llama coxigectomía o coccigectomía. Esta se realiza bajo anestesia general.

La mayoría de los pacientes evidencian mejoría considerable de los síntomas, después de la cirugía. Esta no siempre funciona de inmediato, la recuperación es lenta y puede llevar de pocos meses a un año.

En pocos casos, la cirugía no funciona en absoluto. Algunos pacientes continuarán experimentando dolor. La cirugía es una decisión que se debe tomar con el médico y evaluar los riesgos.

Lectura prudente antes de actuar

La informacion sobre espalda, columna y salud cambia segun edad, antecedentes, pruebas, exploracion fisica y evolucion de los sintomas. Antes de aplicar una recomendacion de un articulo antiguo o de una pieza comercial, conviene separar tres cosas: que sintomas tienes, que datos faltan y que decisiones deberia tomar un profesional. Un dolor leve y reciente puede requerir observacion, movimiento suave y descanso relativo, pero un dolor intenso, fiebre, perdida de fuerza, adormecimiento progresivo, traumatismo, dolor nocturno que no cede o problemas para controlar esfinteres exige prioridad sanitaria. Las fuentes generales sirven para preparar preguntas, no para elegir medicacion, suplementos, cirugia, manipulaciones o tratamientos por cuenta propia.

Si el texto habla de productos, clinicas, terapias, CBD, suplementos, esteroides, pruebas diagnosticas o servicios concretos, leelo como informacion editorial y verifica fecha, evidencia y riesgos. Anota que parte es experiencia, que parte es promocional y que parte coincide con fuentes sanitarias reconocidas. Para una consulta, lleva duracion del dolor, zona, irradiacion a brazo o pierna, actividades que empeoran, descanso, medicacion usada, antecedentes, embarazos, enfermedades previas y pruebas disponibles. Esta web ayuda a ordenar esa conversacion; no diagnostica ni sustituye una valoracion medica.

Preguntas que conviene llevar a consulta

Despues de leer, formula preguntas concretas. Por ejemplo: que sintomas son esperables, que cambios obligan a volver antes, que actividad puedes mantener, que movimientos conviene evitar durante unos dias, que medicacion o suplemento no debes mezclar, que pruebas tienen sentido y que resultados cambiarian el plan. Si el articulo menciona una clinica, un producto o una tecnica, pregunta tambien por alternativas, contraindicaciones, evidencia, coste y seguimiento.

Una decision prudente suele empezar por lo basico: evolucion, intensidad, perdida de funcion y contexto. No todos los dolores de espalda requieren pruebas de imagen, y no todas las pruebas explican por si solas el dolor. Del mismo modo, una mejora temporal no confirma que una terapia sea adecuada para todo el mundo. Si tienes enfermedades previas, embarazo, tratamientos anticoagulantes, antecedentes oncologicos, fiebre, traumatismo reciente o sintomas neurologicos, el margen para probar consejos generales es menor.

Conserva esta lectura como apoyo para ordenar ideas. La decision importante es saber cuando esperar, cuando modificar habitos y cuando pedir ayuda. Ante duda razonable, dolor que progresa o signos de alarma, el camino mas seguro es la valoracion sanitaria.

Cierre editorial

Si necesitas actuar hoy, resume el articulo en dos columnas: lo que puedes observar sin riesgo y lo que requiere confirmacion profesional. Observa dolor, movilidad, descanso y actividades que empeoran; deja para consulta decisiones sobre pruebas, medicamentos, infiltraciones, cirugia, terapias intensivas o productos con promesas amplias. Esta separacion reduce errores y ayuda a que la lectura sea una preparacion, no un sustituto de la atencion sanitaria.

Laura Martín

Autora de la guia

Laura Martín

Editora divulgativa de salud de espalda

Laura Martín coordina guías claras sobre espalda, postura y preparación de consulta con lenguaje prudente y fuentes sanitarias reconocidas.

Credenciales: Investigación documental, curación editorial y revisión de archivo; no sustituye consulta clínica.

Experiencia: Conservación del histórico editorial de Columnavertebral.net y actualización de guías prácticas para lectores no especialistas.

Actualizado: 2018-07-28 Politica editorial Correcciones

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