Corsé para escoliosis

Ka escoliosis ideopática es una deformidad de la columna vertebral que provoca una desviación de la misma, y que le da un aspecto de «S» o de «C», en vez de tener un aspecto de línea recta vista de frente. Además, es causante de un severo trastorno funcional y estético para el paciente, ya que puede provocar que los huesos de la columna giren haciendo que un hombro, un omóplato o una cadera queden más arriba en un lado que en el otro.

El término idiopático significa que la causa del trastorno es desconocida. Sin embargo, en líneas generales existen dos factores que influyen de forma decisiva en el desarrollo de la deformidad, que son la predisposición genética y el crecimiento.

Qué tratamientos tiene la escoliosis?

Por el momento solo existen dos tratamientos posibles: el ortopédico con corsé y la corrección quirúrgica mediante fusión vertebral. Sin embargo, ambas opciones son soluciones parciales, ya que el corsé no consigue corregir la deformidad sino detener su proceso, y la cirugía consiste en fusionar segmentos móviles de la columna, lo que reduce la curvatura. Pero realmente, en la actualidad no existe ningún tratamiento encaminado a corregir la causa de la deformidad.

Actualmente existen dos líneas de tratamiento de la escoliosis idiopática del adolescente: conservadora y quirúrgica. La elección del tratamiento dependerá de aspectos como la edad, la maduración ósea del paciente, el tipo de curva y si ésta progresa.

El tratamiento conservador se recomienda para pacientes con curvas moderadas o en aquellos casos en los que se prevé una rápida progresión. El corsé es la opción conservadora más avalada por los estudios, ya que está demostrado que puede evitar la cirugía en más de un 70% de los pacientes.

Los resultados del tratamiento están directamente relacionados con el número de horas de uso del corsé. Corsés clásicos como el Boston o el Milwaukee se han considerado estandartes del tratamiento ortopédico durante años, pero sus principios de corrección están siendo reemplazados por conceptos biomecánicos tridimensionales.

El corsé de Chêneau-Rigo es uno de los que mejor aplica el concepto tridimensional en la remodelación del tronco y destaca por su efectividad en la lucha por evitar la progresión de la escoliosis. La fisioterapia específica, como el método Schroth, es una terapia ideal como complemento al corsé en unas etapas o como tratamiento único en otras, ya que ayuda a mejorar la postura, flexibilizar las curvas y tonificar de forma específica a los pacientes.

¿Qué es un corsé ortopédico para la escoliosis?

Un corsé ortopédico es un chaleco de plástico rígido que se coloca alrededor del torso, desde debajo de las axilas hasta las caderas. Dispone de correas para que se mantenga en su sitio, a fin de enderezar la columna.

El corsé ortopédico también se llama «ortesis». Hay corsés de varios tipos diferentes. Un traumatólogo u otra persona especializada en ortopedia trabajará contigo para elegir el corsé que sea más adecuado para ti. El corsé correcto será el que funcione mejor para el tipo de curvatura de tu columna y también el que a ti te resulte más cómodo de llevar.

¿Por qué se colocan corsés?

Llevar puesto un corsé suele ser el primer paso que se da si necesitas tratamiento para una escoliosis idiopática. El médico te recetará un corsé ortopédico con la esperanza de que impida que tu curvatura de la columna empeore y para evitar una operación de fusión espinal (o vertebral).

¿Cómo actúa el corsé?

Para que te vaya bien un corsé, debes estar creciendo todavía. Antes de recetarte un corsé, el equipo que te atiende estudiará tu caso para asegurarse de que no estás demasiado avanzado en el proceso de desarrollo. Para ello, te medirán la estatura; te harán preguntas sobre los períodos en el caso de que seas una chica; o te harán radiografías de los huesos de la cadera, la mano y la muñeca.

Los corsés no van bien con todo tipo de curvaturas. Los corsés no sirven cuando la curvatura de la columna es excesiva (generalmente de más de 40 grados). Y tampoco son necesarios cuando la curvatura es escasa (de menos de 20 grados).

Un traumatólogo u otro especialista en ortopedia te revisará y te recomendará un corsé basándose en el tipo de escoliosis que tengas, lo grave que sea y su ubicación en la columna.

El cuerpo y la curvatura de cada paciente son únicos, por lo que se deben fabricar corsés personalizados para cada paciente. El equipo que te lleve te mandará a un especialista en ortesis para que te adapte un corsé. Algunos hospitales cuentan con especialistas en ortesis que hasta pueden fabricar corsés en solo un día. En otros casos, se puede tardar varias semanas en fabricar un corsé.

Conforme vayas creciendo, los especialistas en ortesis pueden necesitar adaptar o incluso sustituirte el corsé.

Corsés de Wilmington y de Boston

Estos corsés tipo chaleco sirven para tratar curvaturas moderadas de la caja torácica y de la parte inferior de la columna vertebral. A ambos los avalan un excelente historial relacionado tanto con el uso como con la investigación.

Ambos corsés se llevan debajo de la ropa. Cubren el torso desde las caderas hasta las axilas y están fabricados con plástico ligero y rígido. Se adaptan al cuerpo, utilizando moldes y rellenos especiales que permiten ajustar la alineación de la columna al corsé.

  • El corsé de Wilmington se cierra por delante (o por el pecho) y su diseño está personalizado para el cuerpo de cada persona. El especialista en corsés hace un molde de yeso del torso, que usa para crear el corsé.
  • El corsé de Boston se cierra por detrás o por la espalda. Está disponible en mucha tallas diferentes que se personalizan mediante rellenos y recortes.

La cantidad de horas al día durante las cuales la gente necesita llevar puesto el corsé varía, pero suele oscilar entre 12 y 20 horas.

Corsé de Cheneau

Se trata de un corsé de plástico personalizado que a veces se utiliza con el método de fisioterapia Schroth.

Corsé de Charleston

Este corsé solo se lleva puesto por la noche. Como los chalecos que se ponen durante el día, es una pieza sólida de plástico que sujeta la espalda en la posición adecuada. En lugar de ayudar a la persona a mantenerse derecha, está diseñada para «hipercorregir» la curvatura manteniendo la columna doblada hacia un lado. Este tipo de corsé solo suele ayudar en las curvaturas en forma de C que afectan a la parte inferior de la espalda.

Corsé de Milwaukee

Se trata del primer tipo de corsé que se inventó para tratar la escoliosis. Al igual que los corsés tipo chaleco, la gente los lleva puestos de 12 a 20 horas al día. Es una pieza sólida de plástico que encaja alrededor de las caderas y la cintura con unas barras verticales en las partes anterior y posterior que se unen a un aro que va alrededor del cuello. Puesto que es más difícil de llevar, este corsé prácticamente se ha dejado de usar.

Corsé correctivo dinámico SpineCor

Se trata de un método de sujeción más flexible que utiliza cinchas y un chaleco de algodón. De todos modos, no parece ser tan eficaz como los otros corsés.