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Contractura de espalda

Normalmente pensamos que solo los deportistas o personas que realizan movimientos bruscos padecen de contracturas en la espalda, pero es un mito, el sedent…

Tipo: Guía práctica Lectura: 8 min Actualizado: 2016-01-30

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Si menciona sintomas, tratamientos, productos o servicios sanitarios, contrasta la informacion con un profesional cualificado.

Contractura de espalda

Normalmente pensamos que solo los deportistas o personas que realizan movimientos bruscos padecen de contracturas en la espalda, pero es un mito, el sedentarismo provoca igualmente las contracturas en la espalda.

La contractura de espalda es la lesión más común de las que podemos padecer en la espalda, no es de gravedad y es causada por un sinfín de razones, que a la hacen presente en casi todas las personas, al menos una vez en la vida.

¿Qué es una contractura de espalda?

Una contractura surge cuando un músculo trabaja más de lo que es capaz, ya sea de forma intensa, puntual o mantenido dicho trabajo, provocando una inflamación exagerada del músculo, provocando un bulto en la zona, en éste caso, en la espalda. Debido al bulto, coloquialmente llamamos “nudo” a una contractura de espalda.

Una contractura de espalda no se produce solamente por exceder de fuerza la espalda, o movimientos inadecuados sostenidos, sino también por la falta de potencia de la espalda, fruto de lesiones anteriores, operaciones e incluso falta de actividad física. Algunos astronautas las padecen por la pérdida de masa ósea y muscular luego de meses sin gravedad en el espacio.

La contractura de espalda provoca dolor porque la espalda contiene los nervios transmisores de información desde el cerebro, por lo que activa directamente los nervios del dolor contenidos en ella, siendo el dolor muy intenso e irradiante en ocasiones.

La contractura también disminuye el riego sanguíneo, provocando un bucle, porque la falta de riego provoca también contracturas, y la falta de sangre, también activa los nervios del dolor, y cuando el bucle comienza, debilita a los músculos, provocando contracturas frecuentes.

Por eso es clave el ejercicio y fortalecer la espalda y sus músculos, sea cual sea el origen de la contractura.

¿Qué causa una contractura de espalda?

Como hemos mencionado antes, el principal origen de una contractura de espalda es el exceso de esfuerzo, pero queremos ser más claro a fin de que puedas prevenirla.

● Someter a la espalda a un esfuerzo superior al que puede soportar, ya sea de golpe, repetitivo o por resistencia
● Cuando queremos hacer una tarea con una musculatura débil en la espalda, siendo prácticamente el mismo efecto que el punto anterior
● El sedentarismo debilita la musculatura, disminuyendo notablemente su fortaleza máxima
● Posturas erróneas mantenidas durante mucho tiempo o repetidas muchas veces, como cargar algo con la espalda girada, estudiar con la cabeza pegada al pecho, permanecer de pie mucho tiempo con una mala posición, etc.
● Por un movimiento brusco repentino, por ejemplo, hacer gimnasia sin calentamiento o sin la condición física adecuada
● El estrés o ansiedad pueden generar una contracción de los músculos de la espalda

El ejercicio: clave para la prevención y el tratamiento

Si has tenido la mala suerte de haber padecido una contractura de espalda, sabrás que puede durar días y que el dolor, sea más o menos fuerte, es realmente molesto, constante y no descansa. Suponemos que esa experiencia es suficiente para que tengas ganas de evitar tener otra… si no has tenido una, pregúntale a alguien que la haya tenido: desearás no tener una.

Tanto para prevenir como para tratar una, el ejercicio físico es clave, pues fortalece los músculos de la espalda y aumenta el nivel de resistencia en movimientos fuertes o bruscos y aumenta el nivel de tolerancia para movimientos inadecuados.

Los expertos recomiendan los ejercicios fitness como pueden ser la caminata, bicicleta, y correr, además de ejercicios para fortalecer el abdomen. En cambio, no recomiendan ningún ejercicio que implique giros en la espalda o que impliquen cargar o sostener, por ejemplo, la halterofilia o lanzamiento de objetos.

Se recomienda hacer los ejercicios al menos tres veces por semana y hacer descansos cada 30 o 60 minutos, dependiendo de la duración de tu rutina.

No hablaremos, como en otras ocasiones, de tratamientos o remedios, ya que solo pueden ser prescritos por un médico, de lo contrario, puedes ocasionar daños irreparables de otro tipo. Si padeces una contractura, acude a tu médico y esperemos te recuperes pronto y que ésta información te ayude a prevenir cualquier otra contractura o lesión.

Lectura prudente antes de actuar

La informacion sobre espalda, columna y salud cambia segun edad, antecedentes, pruebas, exploracion fisica y evolucion de los sintomas. Antes de aplicar una recomendacion de un articulo antiguo o de una pieza comercial, conviene separar tres cosas: que sintomas tienes, que datos faltan y que decisiones deberia tomar un profesional. Un dolor leve y reciente puede requerir observacion, movimiento suave y descanso relativo, pero un dolor intenso, fiebre, perdida de fuerza, adormecimiento progresivo, traumatismo, dolor nocturno que no cede o problemas para controlar esfinteres exige prioridad sanitaria. Las fuentes generales sirven para preparar preguntas, no para elegir medicacion, suplementos, cirugia, manipulaciones o tratamientos por cuenta propia.

Si el texto habla de productos, clinicas, terapias, CBD, suplementos, esteroides, pruebas diagnosticas o servicios concretos, leelo como informacion editorial y verifica fecha, evidencia y riesgos. Anota que parte es experiencia, que parte es promocional y que parte coincide con fuentes sanitarias reconocidas. Para una consulta, lleva duracion del dolor, zona, irradiacion a brazo o pierna, actividades que empeoran, descanso, medicacion usada, antecedentes, embarazos, enfermedades previas y pruebas disponibles. Esta web ayuda a ordenar esa conversacion; no diagnostica ni sustituye una valoracion medica.

Preguntas que conviene llevar a consulta

Despues de leer, formula preguntas concretas. Por ejemplo: que sintomas son esperables, que cambios obligan a volver antes, que actividad puedes mantener, que movimientos conviene evitar durante unos dias, que medicacion o suplemento no debes mezclar, que pruebas tienen sentido y que resultados cambiarian el plan. Si el articulo menciona una clinica, un producto o una tecnica, pregunta tambien por alternativas, contraindicaciones, evidencia, coste y seguimiento.

Una decision prudente suele empezar por lo basico: evolucion, intensidad, perdida de funcion y contexto. No todos los dolores de espalda requieren pruebas de imagen, y no todas las pruebas explican por si solas el dolor. Del mismo modo, una mejora temporal no confirma que una terapia sea adecuada para todo el mundo. Si tienes enfermedades previas, embarazo, tratamientos anticoagulantes, antecedentes oncologicos, fiebre, traumatismo reciente o sintomas neurologicos, el margen para probar consejos generales es menor.

Conserva esta lectura como apoyo para ordenar ideas. La decision importante es saber cuando esperar, cuando modificar habitos y cuando pedir ayuda. Ante duda razonable, dolor que progresa o signos de alarma, el camino mas seguro es la valoracion sanitaria.

Cierre editorial

Si necesitas actuar hoy, resume el articulo en dos columnas: lo que puedes observar sin riesgo y lo que requiere confirmacion profesional. Observa dolor, movilidad, descanso y actividades que empeoran; deja para consulta decisiones sobre pruebas, medicamentos, infiltraciones, cirugia, terapias intensivas o productos con promesas amplias. Esta separacion reduce errores y ayuda a que la lectura sea una preparacion, no un sustituto de la atencion sanitaria.

Laura Martín

Autora de la guia

Laura Martín

Editora divulgativa de salud de espalda

Laura Martín coordina guías claras sobre espalda, postura y preparación de consulta con lenguaje prudente y fuentes sanitarias reconocidas.

Credenciales: Investigación documental, curación editorial y revisión de archivo; no sustituye consulta clínica.

Experiencia: Conservación del histórico editorial de Columnavertebral.net y actualización de guías prácticas para lectores no especialistas.

Actualizado: 2016-01-30 Politica editorial Correcciones

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