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Como aliviar una contractura en la espalda

Tener una contractura en la espalda es más frecuente de lo que pensamos. Sin embargo, en ocasiones no le damos demasiada importancia, a pesar de ser una mo…

Tipo: Guía práctica Lectura: 9 min Actualizado: 2022-11-03

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Como aliviar una contractura en la espalda

Tener una contractura en la espalda es más frecuente de lo que pensamos. Sin embargo, en ocasiones no le damos demasiada importancia, a pesar de ser una molestia que puede limitar nuestra actividad en el día a día.

¿Qué es una contractura en la espalda? Una contractura muscular es una contracción de los músculos que se produce de forma involuntaria por haber realizado un esfuerzo excesivo que ha terminado causando molestias en los músculos.

En el caso de una contractura de espalda, son los músculos de esta zona los que han sido afectados por ese esfuerzo extra que se ha realizado. Para disminuir el dolor y las molestias que causa, es importante identificar cómo aliviar una contractura en la espalda y qué hacer para evitarla.

Causas de las contracturas en la espalda más comunes

Son varios los motivos por los cuales se puede sufrir una contractura en la espalda, normalmente relacionados con los actos que llevamos a cabo cada día.

Algunas de las causas frecuentes de esta condición son:

  • Mala posición que se repite con frecuencia, lo que acaba contracturando el músculo. Por ejemplo, agachar demasiado la cabeza para mirar el ordenador, repetir con frecuencia un mismo movimiento, etc.
  • Ejercicios mal realizados en los que movemos bruscamente un músculo de la espalda, lo que puede ocasionar una contractura.
  • Falta de calentamiento antes de hacer deporte; si los músculos no están adecuadamente calientes antes de forzarlos, es posible que se presenten molestias
  • Gestos y movimientos bruscos que dañan la espalda, como estirarse violentamente, agacharse bruscamente o cargar un objeto pesado sin tener la postura adecuada,
  • Posturas fijas e incómodas como, por ejemplo, estar sentado delante del ordenador durante muchas horas.
  • Estrés y tensión acumulada en la musculatura de la espalda. El factor emocional influye en el estado de nuestros músculos tensándolos, lo que puede hacernos más propensos a sufrir una contractura en la espalda.

Evaluar cuál es la posible causa de la contractura en la espalda y controlar todos aquellos factores que puedan incidir en su aparición, será importante para aliviarla y evitar que aparezca nuevamente.

Cómo aliviar una contractura en la espalda

Aliviar una contractura en la espalda no siempre es sencillo y, dependiendo del tipo de lesión y de la frecuencia con la que se presenta, puede ser necesaria la intervención de un fisioterapeuta para aliviarla del todo.

No obstante, es posible seguir algunas pautas en casa para aliviar el dolor y las molestias en la espalda mientras esperas la atención de un profesional.

Desinflamar la zona con calor

El calor ayuda a relajar la musculatura contraída y, por tanto, a reducir las molestias que producen las contracturas musculares. Es por eso por lo que desinflamar la zona con calor es una buena opción.

Eso sí, es importante aplicar calor en periodos cortos de tiempo, aproximadamente de 15 minutos, varias veces al día con un tiempo prudencial entre aplicación y aplicación.

Se pueden usar compresas calientes o bolsas de agua, aunque también un baño caliente o una ducha caliente ayudarán a paliar el dolor. Recuerda siempre proteger la zona con un paño o toalla para evitar quemaduras en la piel.

Date un masaje para descontracturar la zona

Un masaje puede ayudar a reducir las molestias provocadas por la contractura muscular en la espalda.

Si te es posible alcanzar la zona contracturada con tus propias manos, puedes masajearla suavemente para eliminar el nudo en la espalda. En caso de que no puedas o que el dolor sea muy molesto, lo recomendable es acudir a un especialista en contracturas musculares para que te ayude a reducir el dolor.

Realiza estiramientos suaves

Cuando se tiene una contractura en la espalda o en cualquier otro músculo, es importante no hacer movimientos o estiramientos bruscos para no forzar aún más la zona.

¿Qué tipos de estiramientos se pueden realizar? Puedes practicar ejercicios de yoga para principiantes, sin inversiones, o bien cualquier tipo de estiramiento en agua que ayude a relajar la zona.

Practica actividad física suave para disminuir la tensión en la zona

Realizar alguna actividad física muy suave para disminuir la tensión en la zona es muy recomendable. Nadar, hacer actividades en agua o caminar a paso suave son algunas alternativas que puedes poner en práctica.

Aplicar un analgésico local en la zona

Usar un analgésico tópico para aliviar el dolor de la zona es también una opción para aliviar una contractura en la espalda y reducir las molestias. En farmacias podrás encontrar diversos medicamentos para tratar contracturas musculares.,

Uno de ellos es usar  un analgésico en spray indicado para aliviar el dolor producido por contracturas musculares y otras condiciones, como esguinces, contusiones, lumbago, calambres o tortícolis, en adultos y niños a partir de 12 años.

Su rápida absorción ayuda a reducir las molestias de forma efectiva, se aplica fácilmente en la piel gracias a su pulverizador y no requiere de frotar o masajear la zona, actuando en el área del dolor para disminuir las molestias. Sin embargo, si tras su utilización el dolor no mejora o empeora tras 7 días de tratamiento, consulta al médico.

Claves para prevenir una contractura de espalda

Prevenir una contractura de espalda no siempre es posible, aunque es recomendable seguir una serie de pautas en el día a día para evitarlas:

  • No hacer ninguna actividad física sin haber calentado previamente.
  • No doblar la espalda al cargar objetos. Lo mejor es mantenerla recta para evitar que zonas sensibles, como la lumbar, se carguen.
  • Cambiar de postura cada cierto tiempo si trabajas de pie o sentado. Realizar pequeñas pausas en las que puedas caminar y moverte es recomendable para evitar contracturas en la espalda y en otros músculos.
  • Dormir en un colchón cómodo y adecuado para la salud de tu espalda. Los colchones muy viejos o elaborados con materiales poco apropiados pueden influir en tu salud lumbar ocasionando molestias en la espalda.

Lectura prudente antes de actuar

La informacion sobre espalda, columna y salud cambia segun edad, antecedentes, pruebas, exploracion fisica y evolucion de los sintomas. Antes de aplicar una recomendacion de un articulo antiguo o de una pieza comercial, conviene separar tres cosas: que sintomas tienes, que datos faltan y que decisiones deberia tomar un profesional. Un dolor leve y reciente puede requerir observacion, movimiento suave y descanso relativo, pero un dolor intenso, fiebre, perdida de fuerza, adormecimiento progresivo, traumatismo, dolor nocturno que no cede o problemas para controlar esfinteres exige prioridad sanitaria. Las fuentes generales sirven para preparar preguntas, no para elegir medicacion, suplementos, cirugia, manipulaciones o tratamientos por cuenta propia.

Si el texto habla de productos, clinicas, terapias, CBD, suplementos, esteroides, pruebas diagnosticas o servicios concretos, leelo como informacion editorial y verifica fecha, evidencia y riesgos. Anota que parte es experiencia, que parte es promocional y que parte coincide con fuentes sanitarias reconocidas. Para una consulta, lleva duracion del dolor, zona, irradiacion a brazo o pierna, actividades que empeoran, descanso, medicacion usada, antecedentes, embarazos, enfermedades previas y pruebas disponibles. Esta web ayuda a ordenar esa conversacion; no diagnostica ni sustituye una valoracion medica.

Preguntas que conviene llevar a consulta

Despues de leer, formula preguntas concretas. Por ejemplo: que sintomas son esperables, que cambios obligan a volver antes, que actividad puedes mantener, que movimientos conviene evitar durante unos dias, que medicacion o suplemento no debes mezclar, que pruebas tienen sentido y que resultados cambiarian el plan. Si el articulo menciona una clinica, un producto o una tecnica, pregunta tambien por alternativas, contraindicaciones, evidencia, coste y seguimiento.

Una decision prudente suele empezar por lo basico: evolucion, intensidad, perdida de funcion y contexto. No todos los dolores de espalda requieren pruebas de imagen, y no todas las pruebas explican por si solas el dolor. Del mismo modo, una mejora temporal no confirma que una terapia sea adecuada para todo el mundo. Si tienes enfermedades previas, embarazo, tratamientos anticoagulantes, antecedentes oncologicos, fiebre, traumatismo reciente o sintomas neurologicos, el margen para probar consejos generales es menor.

Conserva esta lectura como apoyo para ordenar ideas. La decision importante es saber cuando esperar, cuando modificar habitos y cuando pedir ayuda. Ante duda razonable, dolor que progresa o signos de alarma, el camino mas seguro es la valoracion sanitaria.

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Si necesitas actuar hoy, resume el articulo en dos columnas: lo que puedes observar sin riesgo y lo que requiere confirmacion profesional. Observa dolor, movilidad, descanso y actividades que empeoran; deja para consulta decisiones sobre pruebas, medicamentos, infiltraciones, cirugia, terapias intensivas o productos con promesas amplias. Esta separacion reduce errores y ayuda a que la lectura sea una preparacion, no un sustituto de la atencion sanitaria.

Laura Martín

Autora de la guia

Laura Martín

Editora divulgativa de salud de espalda

Laura Martín coordina guías claras sobre espalda, postura y preparación de consulta con lenguaje prudente y fuentes sanitarias reconocidas.

Credenciales: Investigación documental, curación editorial y revisión de archivo; no sustituye consulta clínica.

Experiencia: Conservación del histórico editorial de Columnavertebral.net y actualización de guías prácticas para lectores no especialistas.

Actualizado: 2022-11-03 Politica editorial Correcciones

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