La paraplejia y la tetraplejia

La paraplejia y la tetraplejia

En esta ocasión hablaremos de algo a la que probablemente la mayoría del mundo le tiene bastante temor, pero que históricamente las personas que lo han padecido han demostrado que les ha hecho ser especiales y diferentes, sacando lo mejor de ellas en un momento tan complicado; la paraplejia no es una enfermedad, sino que en la gran mayoría de ocasiones es una lesión y en algunos casos el final desencadenado por alguna hernia, un tumor o alguna otra enfermedad en la espina dorsal.

Generalmente esto le ocurre personas que estuvieron en algún accidente automovilístico o en algo accidente deportivo de dimensiones realmente catastróficas, en el cual se rompieron la espina dorsal en el contrario de los casos es cuando algún tumor ha crecido demasiado y ha causado daños irreversibles en dicho lugar.

Sintomatología o signos de la paraplejia

Hay muchas ocasiones en las que después del accidente automáticamente se pierde la sensibilidad de las extremidades inferiores y eso es uno de los principales síntomas, pero cuando la lesión no ha sido lo suficientemente fuerte como para hacer eso y la médula sólo está inflamada o con magulladuras, probablemente sólo sentirá gran debilidad en sus brazos o piernas y poca sensibilidad que, mientras más tiempo se permanezca en esa condición, menos probabilidad de mejorar ahí, pues cuando es una inflamación la mejora, aunque más rápidas, es constante.

Otro síntoma puede ser la falta de capacidad de controlar su intestino grueso o de controlar su vejiga también.

El resto de los síntomas lastimosamente no son precisamente síntomas sino que consecuencias de la lesión, y es que al estar relativamente inmovilizado, puede tenerse baja presión arterial, puede ser que el ritmo cardiaco se haga más lento e incluso pueden presentarse problemas para respirar.

Cuadraplejia o tetraplejia

La tetraplejia va más allá del cuadro previo, aunque también ocurre por lesiones en la espina dorsal, es específicamente cuando han sido lesiones en las vértebras jurásicas o por encima de las mismas y en el caso la falta de sensibilidad abarca también las extremidades superiores y hasta los músculos del pecho, razón por la cual las personas que están en esa condición necesitan un respirador artificial para mantenerse con vida, pues no pueden respirar por sí mismos.

Esta lesión automáticamente desencadena las mismas reacciones que la paraplejia, teniendo total debilidad muscular, perdiendo la sensibilidad básicamente de todo el cuerpo y teniendo mucho más problemas para respirar; indudablemente la presión sanguínea y el pulso también se ven afectados y la capacidad de controlar el intestino y la vejiga del paciente ya no existe.

La esclerosis múltiple puede terminar desencadenándose en una tetraplejia, pero no fue como tal desde sus inicios una lesión, aunque en algún momento puede dejar 100% inmovilizado al paciente; dos personajes de gran fama mundial que están una condición parecida, uno por esclerosis y otro por tetraplejia, son Steven Hopkins y Jason Becker respectivamente, uno un renombrado científico y el otro una de las mentes musicales más brillantes del mundo.