La Quiropraxia

A pesar de ser una disciplina joven, la quiropraxia ya está instalada en el inconsciente de las personas: todos sabemos que si tenemos problemas de espalda o similares, deberíamos recurrir a un quiropráctico para intentar paliar ese dolor o lesión.

Y es que la quiropraxia es una medicina alternativa especializada en el diagnóstico y tratamiento del sistema musculo esquelético, siendo su especialidad y el tratamiento más común, el de la columna vertebral.

Historia de la quiropraxia

La Quiropraxia

El origen de la quiropraxia está en Iowa, en Estados Unidos, cuando David Daniel Palmer, en 1895. David era canadiense pero se mudó a Estados Unidos cuando era joven. Su vida fue de trabajos que ahora podríamos considerar pseudociencia, como la sanación magnética o el espiritismo, en ese entonces bien reputadas.

Se encontró con un conserje que había perdido el sentido del oído luego de sufrir un accidente. Daniel descubrió que tenía una vértebra dañada, y la reparó, devolviéndole, sin querer, la audición a aquel hombre.

Comenzó entonces a investigar todo lo referente a la espina dorsal y cómo ésta afecta al funcionamiento general del cuerpo, dando lugar a la quiropraxia. Aunque por razones legales, fue su hijo quien realmente creó la escuela y los principales descubrimiento de la quiropraxia, llevando su práctica a la California y Oregon.

Aunque con problemas legales en Estados Unidos, su práctica fue poco a poco aceptada y ejercida en muchísimos países por todo el mundo. Más adelante veremos la situación legal de la quiropraxia en España.

¿Qué hace un quiropráctico?

metodo de quiropraxia

La quiropraxia tiene como objetivo restaurar la salud del cuerpo sin la ayuda de fármacos, es decir, busca utilizar la capacidad de propio cuerpo para que él se sane a sí mismo. Basan esto en que cuando el sistema nervioso de un cuerpo está sano, todas sus células, tejidos y órganos resisten la enfermedad y la mala salud. El enfoque quiropráctico es la de localizar la fuente de la mala salud y reducir las interferencias que puedan existir para que el cuerpo la elimine.

Por ello, el elemento central de la quiropraxia es el sistema nervioso central, pues una interferencia o pérdida de movimiento o una posición anormal en cualquier hueso de la columna vertebral, pone en peligro al sistema nervioso, limitando la transmisión de los impulsos nerviosos a la totalidad del cuerpo, limitando la capacidad de éste para sanarse.

Los quiroprácticos tienen pues, como objetivo, mejorar el funcionamiento del sistema nervioso a través de ajustes quiroprácticos para eliminar cualquier interferencia en el sistema central, centrándose en la columna, el cráneo y la pelvis.

Los quiroprácticos son los expertos en la columna vertebral, por lo que ayudan a restaurar la biomecánica de ésta, siempre en función de la historia clínica del paciente, dándole al quiropráctico una imagen completa sobre las enfermedades, cirugías, accidentes, enfermedades y demás detalle que puedan afectar la salud del paciente.

Luego de analizar la historia clínica y hablar e indagar sobre el problema directamente con el paciente, se procede a elaborar un cuidadoso diagnóstico ortopédico, neurológico y quiropráctico. Las radiografías son claves para descubrir si existen o no, y en qué gravedad, problemas estructurales y de funcionamiento asociados a la columna vertebral.

Una vez examinado todo lo anterior, se hace un plan de ajuste quiropráctico en caso de ser necesario, monitoreando con exámenes periódicos y con informes de seguimiento durante todo el proceso.

La terapia normalmente comienza en la segunda sesión y tiene una duración de dos meses, comenzando con 2 o 3 sesiones breves a la semana, disminuyendo las terapias hasta tener quizá una sola semanalmente. Todo depende del quiropráctico y del paciente, y lo que el quiropráctico haya detectado en la evaluación previa.

Las dolencias más comunes tratadas por la quiropraxia son: ciática, hernia de disco, dolor de espalda, dolor de cuello, adormecimiento en las extremidades, lesiones deportivas, migraña, terapias por accidentes, desajustes a causa de amputaciones.

Mitos de la quiropraxia

Quiropraxia y la columna

Como más adelante veremos, la quiropraxia aún hoy, no es aceptada en España, aunque sí en muchos países del mundo, y es calificada como pseudociencia o una práctica ajena a la medicina. Pero no solo tiene esa carga, existen muchos mitos entre la gente sobre la quiropraxia. Aquí te mencionamos algunos y lo que realmente sucede:

1. Duele. Se cree que los movimientos y correcciones provocan dolor, y es totalmente lo contrario, la mayoría de los pacientes sienten alivio.
2. Es caro. Según un estudio en Estados Unidos, donde no hay seguridad social, la quiropraxia es 40% más barata que un tratamiento médico clásico
3. Es peligroso. Muchas personas creen que los ajustes que hacen los quiroprácticos pueden provocar daños importantes, cuando en realidad, es menos peligroso que cualquier práctica cotidiana.
4. Los niños no necesitan la quiropraxia. Al contrario, llevar a pequeños a una terapia puede reducir los riesgos de enfermedades y dolores relacionados con la espalda.
5. No tienen tanta preparación como los médicos. En España la quiropraxia es una carrera universitaria de 5500 horas de estudio, certificado como facultativo de atención primaria. Tienen la misma preparación que cualquier médico.
6. Es como un masaje. En la quiropraxia existen alrededor de 200 técnicas de ajuste, y suele confundirse con un masaje. La quiropraxia consiste en ajustes enfocados siempre a las vértebras que puedan estar dañadas, liberando al cuerpo, mediante los ajustes con movimientos manuales sobre la espalda, de las interferencias que ya hemos mencionado.

La situación de la quiropraxia en España

La quiropraxia se abre paso en España, cada vez más la gente acude a especialistas en la quiropraxia y hay más estudiantes en la licenciatura en quiropraxia, y no es raro, la OMS considera a la quiropraxia como la tercera profesión sanitaria, junto con la medicina general y la odontología.

Pero España, junto con Grecia, son los únicos países de la Unión Europea que no reconoce la quiropraxia, es decir, no tienen un Colegio Profesional Oficial, y no aceptan la homologación de la quiropraxia, aunque sí es válida para cualquier otro país europeo, pues los demás países no tienen esta anomalía.

La Asociación Española de Quiropráctica busca que el Gobierno termine con esto y esté a la par de los países europeos.